En este mal existe una alteración de la circulación cerebral con una dilatación de las arterias del cuero cabelludo. Pueden desencadenarse por: la menstruación, los anticonceptivos, el cansancio, el hambre o un ayuno prolongado, el estrés profesional y emocional, el dormir en exceso, el insomnio, los cambios de clima con más humedad, el exceso de sol o la ingesta de algunos alimentos como son: el chocolate, el vino tinto, el cava, el queso (sobre todo los más curados), los alimentos ahumados, los frutos secos, conservantes alimentarios como los nitritos y los glutamatos (presentes en los perritos calientes y en la comida china), las especias como la pimienta negra, también se puede producir por la mezcla en la misma comida de pescado y carne, o la mezcla de estos alimentos con pan, debido a que son incompatibles.
Tratamiento natural:
Evitar los alimentos antes citados.
Lleva una vida tranquila y ordenada, evitando los excesos, el nerviosismo.
No tomar azúcar blanco ni alimentos que la contengan, ni arroz blanco, ni pastas refinadas.
Masticar bien, ensalivando completamente los sólidos, masticando los líquidos. No beber durante las comidas pues se disuelven los jugos digestivos y la digestión se empeora mucho.
Aplícate en la frente, durante dos horas, una tortilla elaborada con la clara de huevo batida con una cucharada de verbena, se fríe la verbena con una cucharada de aceite y después se añade la clara.
Debido a que muchas veces en las cefaleas el hígado puede funcionar mal, se tomarán todos los días en ayunas el zumo de medio limón mezclado con una cucharada de aceite de oliva.
Combinar con la toma de la melisa o toronjil, en infusión o jarabe, por su maravillosas propiedades en los desequilibrios nerviosos.
Aplicar en la frente dos o tres gotas de esencia de menta y de esencia de lavanda, aplicando después una compresa mojada en agua fría
Hazte una buena práctica de relajación: ponte cómodo, con los ojos cerrados, tumbado y concéntrate únicamente en la respiración, olvida todos los problemas, el pasado y el futuro, siente el aire como pasa a través de tu nariz, garganta, laringe, pulmones, como este aire te llena de energía, respiras despacio, traga el aire muy despacio y profundo y suéltalo lentamente, imagínate en un bello lugar, en medio de la naturaleza, en una puesta de sol en el mar, oyendo los pájaros, las olas, sintiendo la brisa del mar en tu piel y el suave calor del sol, y afirma en positivo lo que más te preocupe o altere: me siento bien..., cada vez estoy más feliz..., soy salud...., amo la vida...