Mucho se habla sobre cómo combatir a la celulitis . Existen los tratamientos más diversos, algunos de los cuales no alcanzan las expectativas que toda mujer presenta, tal vez porque se promete más de lo que realmente se puede lograr, ya que es una patología que no posee cura o bien la persona que comienza un tratamiento exige mejoras inmediatas o la curación total.
Actualmente se ha desarrollado una medicación basada en productos naturales que demuestra eficacia en la mejoría estética. Nació en Italia hace 5 años y desde ese momento se comercializa en Europa.
La combinación de sustancias como Ginkgo biloba, extracto de aceite de semilla de uva, lecitina de soja, aceite de pescado, extracto seco de fucus vesiculosus y centella asiática aportan una buena mezcla que actúa directamente en el problema.
¿Cómo actúan cada uno de estos compuestos?
El Ginkgo biloba es un árbol y se utilizan sus hojas. El extracto resultante obtenido de las hojas contiene glucósido de flavona de ginkgo, también conocido como bioflavonoides, y lactonas de terpeno.
El extracto de Ginkgo biloba aumenta el riego sanguíneo a nivel cerebral, inhibe la agregación de plaquetas en la sangre y regula la elasticidad de los vasos sanguíneos. También actúa como un importante antioxidante. Estas propiedades son gracias a los dos componentes principales: los bioflavonoides y las lactonas.
Este compuesto se utiliza en ciertas patologías como el comienzo de la enfermedad de Alzheimer . Algunos estudios comprobaron que las funciones mentales de gente anciana mejoraba, y facilitaba la circulación cerebral al inhibir la agregación plaquetaria. También se suministra en la pérdida de memoria en los ancianos y en la disfunción eréctil por la alteración en la circulación.
La función que cumple en la celulitis es mejorar la microcirculación, que en esta enfermedad se encuentra alterada. Los efectos secundarios que puede causar son algunos trastornos gastrointestinales y en algunos pacientes ligeros dolores de cabeza.
El extracto de aceite de semilla de uva es otro componente de esta medicación. La semilla de uva contiene bioflavonoides que tienen gran capacidad antioxidante. El extracto de semilla de uva se extrae mediante agua y no quedan residuos químicos. La piel de las uvas se utiliza como filtro.
La actividad antioxidante es aquella que permite neutralizar los átomos de oxígeno. El átomo de oxígeno en estado estable tiene 4 pares de electrones y se torna inestable cuando pierde un electrón. El radical libre es un átomo de oxígeno con 7 electrones, que al quedar libre toma un electrón de la membrana de un tejido corporal y produce así otro radical libre más. Esto resulta en una cascada de oxidaciones en todos los tejidos corporales. La oxidación es una de las causas de las enfermedades crónicas degenerativas.
La acción de los bioflavonoides contenidos en la semilla de uva es la de ejercer una acción antioxidante pudiendo estabilizar a los radicales libres sin peligro alguno.
En la celulitis actúa restaurando la elasticidad de los tejidos. También se le adjudican propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y de prevención del envejecimiento de la piel.
Otro de los componentes es la lecitina de soja. Es un compuesto que se encuentra en el germen del grano de soja y su función principal es la de reducir los niveles de colesterol en sangre. Reduce los niveles de proteínas que facilitan la acumulación del colesterol en los vasos sanguíneos y aumenta los niveles de proteínas que facilitan la eliminación del exceso de colesterol celular.
Al permitir la dispersión de los excesos grasos y su eliminación, inhibe la acumulación del exceso de grasa en ciertas partes corporales. El aceite de pescado con las propiedades del omega 3 contribuye a la elasticidad arterial, mejorando la microcirculación y previniendo la formación de coágulos.
Fucus vesiculosus es el nombre científico de lo que comúnmente se conoce como alga. La parte de la planta utilizada es el tallo. Sus sustancias activas son los compuestos de iodo, el mucílago vegetal, marmita, vitaminas B1, C, E y ergosterol. La acción anticelulítica se debe en parte por el contenido de iodo y la acción que el mismo produce sobre la tiroides y el metabolismo. El contenido de fibra del fucus provoca una sensación de saciedad importante y también tiene una acción lipolítica al transformar los triglicéridos en ácidos grasos libres no permitiendo la acumulación grasa.
La centella asiática favorece la circulación periférica y la elasticidad vascular.
No existe aún la cura para la celulitis , pero su mejoría se logra consiguiendo mejorar la microcirculación en los capilares, captando los radicales libres y evitando la acumulación de grasa en ciertas partes corporales.
El nuevo tratamiento contra esta enfermedad reúne los compuestos mencionados anteriormente con todas las propiedades necesarias para combatir a la celulitis en un comprimido o cápsula que debe tomarse 2 veces diarias durante 8 a 12 semanas.
Es importante que siempre sea indicada por un profesional, ya que la presencia de Iodo puede desencadenar reacciones indeseadas en aquellas pacientes alérgicas a este mineral. El embarazo contraindica su uso.
El acompañamiento con una dieta adecuada y actividad física deben hacerse en conjunto para que el tratamiento resulte más eficaz.