Como un ministro de Jesucristo, llamado por Dios, yo me dedico a conducir mi ejercicio ministerial de acuerdo a las directrices éticas y los principios establecidos en este código, mi servicio será de beneficio a la comunidad Cristiana y agradable a Dios, mi vida será un testimonio al mundo.
Responsabilidades Personales:
Nutriré mi devocional a través de un tiempo regular de oración, lectura de las Escrituras, y otras disciplinas espirituales.
Continuaré creciendo intelectualmente a través de la lectura, estudio personal, conferencias de crecimiento, y otros recursos de desarrollo y formación.
Mantendré mi salud física y emocional a través de ejercicio regular, buenos hábitos alimenticios, y el cuidado propio de mi cuerpo.
Administraré adecuadamente mí tiempo, equilibrando mis obligaciones personales, responsabilidades familiares, y deberes ministeriales.
Mantendré un día de descanso semanal y un período de vacación anual.
Seré honesto y responsable en la administración de mis finanzas cumpliendocon los compromisos económicos a tiempo, incluyendo diezmos y ofrendas.
No requeriré pagos, ni manipularé para que me den regalos especiales o privilegios por celebrar bodas, funerales, y otros servicios relacionados con mi función.
No utilizaré mi posición o influencia para sacar ventaja o beneficio personal en dinero y servicios.
Seré auténtico en mi discurso, reconociendo las fuentes de información o material de consulta, no exagerando los hechos o haciendo mal uso de experiencias personales o ajenas.
Buscaré imitar a Cristo en actitud y acción hacia todas las personas sin considerar etnia, clase social, credo, o posición de influencia dentro de la iglesia y la sociedad.
Responsabilidades Familiares:
Seré justo con cada miembro de mi familia, dándoles tiempo, amor yconsideración.
Trataré a mi esposa sabiamente considerando su rol como ayuda idónea.
Consideraré a mis hijos como regalos de Dios y los ayudaré a encontrar la voluntad de Dios para sus vidas.
Responsabilidades Ministeriales:
Seré un siervo de la Iglesia siguiendo el ejemplo de Cristo en fe, amor, sabiduría, ánimo e integridad.
Administraré con fidelidad mi tiempo y energía en el ejercicio de mi función ministerial.
Seré imparcial y justo en mi labor ministerial no haciendo acepción de personas.
Dispondré del tiempo adecuado parapreparar y presentar de manera clara, exposiciones bíblicamente fundamentadas.
Mantendré discreción en mi labor pastoral, excepto en casos donde sea necesario exponerlo para prevenir daño a personas y/o es requerido por la ley.
Buscaré guiar a personas a la Salvación y a formar parte de la iglesia sin hacer proselitismo.
Evitaré estara solas con personas del sexo opuesto o en otras situaciones potencialmente comprometedoras.
Como ministro a tiempo completo no aceptaré otro trabajo sin el consentimiento del consejo de la iglesia.
Estimularé el ejercicio de los dones de los miembros de la iglesia juntamentecon los míosen beneficio del reino y para la gloria de Dios.
Administraré las finanzasde la Iglesia con integridad.
Mantendré la unidad de la iglesia y resistiré cualquier intento de dividirla.
Fortaleceré la unidad, testimonio y misión del Cuerpo de Cristo.
Guardaré la comunión ministerial y mis compromisos y acuerdos financieros hacia el ministerio.