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Amistad, compañerismo, disfrutando la compañía del sexo opuesto es apropiado para señoritas de todas las edades y para hombres y mujeres, sean casados o solteros. Pero el romance es otro asunto. Estas reglas serán útiles: 1. Sea honesto y sincero. Las acciones de amor siempre son falsas y perversas cuando no son sinceras. Cuando un muchacho y una señorita se besan, y el beso es una mentira, eso es pecado. Cuando se conducen como gente casada o como la gente ya prometida a casarse por toda la vida, y cuando eso no es el sentimiento verdadero y la intención de sus corazones, pues su romance es una mentira. El amor de dos buenos amigos, o aun el amor de un hermano y una hermana, no exige las libertades con el cuerpo del otro. Si no es casado, pues no se porte como si fuese casado. Si no piensa en casarse, no se porte como que está planeando casarse. Cualquier caricia ilegítima es perversa y peligrosa. Si toma las libertades destinadas para la gente casada solamente, con alguien que no es su cónyuge, es hipócrita e insincero, y está diciendo una mentira, está fingiendo como una mentira. La Escritura dice, "Procurad lo bueno delante de todos los hombres" (Romanos 12:17). 2. Guarde la regla de oro como dada por nuestro Salvador en Mateo 7:12 "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos. Porque esto es la ley y los profetas". Cuando se acarician un joven y una señorita y estimulan la pasión sexual y toman el camino que les guía al pecado escarlata, deben recordar que hay otras gentes involucradas y profundamente interesadas en lo que están haciendo. Esta señorita tiene un hermano. Joven, ¿está tratando bien ese hermano cristiano? ¿Está dispuesto que otros traten a su hermana como está tratando la hermana del otro? Joven, si tomas las libertades con una señorita con la cual va a casarse otro joven, cuando no quiere que otro joven tome las libertades con su propia esposa futura, pues no está guardando la regla de oro. Usted está defraudando. Está pecando profundamente contra un hombre, aunque no le conoce, y él tendría el derecho en pedir que Dios le castigue por su pecado. Y señorita, usted debe guardar la regla de oro también. No haga con el esposo futuro de otra mujer lo que no quisiera que hagan con su futuro esposo. 3. Juzgue a sí mismo por la misma medida por la cual juzga a otros. Dijo Jesús, "Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en el ojo tuyo?" (Mateo 7:3). ¿Pensaría que es correcto si los creyentes más respetuosos conocidos acariciasen como los jóvenes mundanos y perversos acarician, hombres tomando las libertades con los cuerpos de mujeres, abrazando, acariciando, excitando los deseos sexuales? ¿Pensaría que es correcto que lo hagan los predicadores? ¿Sería correcto para su madre, con un hombre que no es su esposo? ¿No creería que sería una cristiandad falsa si los creyentes responsables, casados tanto como solteros, predicadores tanto como los demás miembros, acariciarían como algunos de los jóvenes? Pues, Jesús dijo que debe juzgarse por la misma medida con la cual juzga a otros. Si es malo para otros, es malo para usted. Si es malo para predicadores, es malo para los miembros de la iglesia. Si es malo para los casados (con otros que no sea su propio cónyuge), es malo para los solteros. 4. Siempre sea un buen ejemplo a otros. Dios requiere que los creyentes jóvenes se pongan como un ejemplo cristiano. 1 Timoteo 4:12: "Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza". ¡Jóvenes deben ser ejemplos en la pureza! Es responsable para aquellos en su alrededor. Somos mandados a estimularnos a las buenas obras (Hebreos 10:24). Romanos 14:13 nos manda, "Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano". Romanos 14:15 dice, "Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió". Romanos 4:21 dice: "Bueno no es comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite". Si su ejemplo les guiará a otros a hacer lo malo, pues es pecado. O si su acción lastima la conciencia de otros, entonces las Escrituras enseñan que usted ha pecado. Hablando de la carne ofrecida a los ídolos, el comer de ella no fue mal en sí. Luego Pablo dice en 1 Corintios 8:9-13 "Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles. Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano". Si por su ejemplo otra gente hace cosas que lastima sus conciencias, a ellos es un pecado, y Dios le hace a usted culpable por el daño que ha hecho a su hermano. He recibido muchas cartas de gente quien fue guiada por otra gente a acariciar, aunque ofendió a su conciencia y perdió la seguridad de la presencia del Señor y el gozo de su poder, ellos que le siguieron a otros al pecado. ¿Es bueno o malo su ejemplo cuando acaricia? Si es honesto con usted mismo en contestar esa pregunta, puede evitar años de una conciencia afligida y un sentido de contaminación a otros que pueden ser descarriados por seguir su ejemplo. 5. El creyente debe guardarse sagrado para Dios quien mora adentro. El joven creyente tiene una razón especial para guardarse de las pasiones físicas. Su templo es el cuerpo del Espíritu Santo quien mora dentro de él. 1 Corintios 6:13-20 nos advierte "Pero el cuerpo no es para la fornicación" (v. 13), que "vuestros cuerpos son miembros de Cristo" (v. 15), que pecados sexuales son pecados contra el cuerpo como ningún otro pecado (v. 18). Luego nos da el mandamiento sencillo, "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (V. 19-20). Pero aun jóvenes no convertidos y adultos tienen que recordar que ellos no son bestias, para vivir como animales, gozándose en la pasión sexual promiscuamente sin lazos legales y santos, sin fidelidad sagrada a un cónyuge dado por Dios. Porque somos hechos a la imagen de Dios. Cristo tenía un cuerpo humano como el nuestro. Que malo es deshonrarse y ensuciar vuestros cuerpos en concupiscencia, incitando las pasiones sexuales a propósito como los fornicarios y las rameras, porque fuimos hechos a la imagen de Dios. Otra vez nos manda 1 Corintios 10:31 "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios". ¿Honra a Dios el acariciar y el excitar la pasión sexual? 6. No haga nada que pondría obstáculos en su vida de oración, su felicidad espiritual, su gozo en el Señor. Hay un pasaje largo en Efesios capítulo cuatro versículo 17 a capítulo cinco, versículo 20 que toca el gozo y el poder del creyente. Después de enumerar muchos pecados, nos dice en Efesios 4:30 "Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención". Luego sigue una lista de otros pecados, y Efesios 5:3 dice, "Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos". Y dice en v. 5 "Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios". Luego nos dice en v. 11-12 "Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino mas bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto". Las cosas vergonzosas que hacen los jóvenes en las tinieblas, "Las obras infructuosas de las tinieblas" relacionadas a la fornicación, lastima al Espíritu Santo, y están mandados los creyentes que no participen con ellas. Luego en Efesios 5:18 somos mandados, "antes bien sed llenos del Espíritu". Hará una diferencia cuando ore. Fue mandado Timoteo, un joven creyente, "Huye también las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor". ¿Puede invocar al Señor de corazón limpio si no huye de las pasiones juveniles? Y Timoteo fue mandado que se trate "a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza". Ciertamente eso nos muestra que él no podía agradar a Dios por acaricias, besarlas, abrazarlas hasta que ambos, él y ella, fueron excitados sexualmente y sus mentes llenas con pasiones ilegítimas. El matrimonio es santo, y no hay culpa, ni violación ni pecado en el romance del marido y esposa quienes recuerdan reverentemente que pertenecen el uno al otro y a Dios. ¡Pero como está lastimado el Espíritu Santo cuando sus templos, nuestros cuerpos, están manchados por las caricias! Ningún creyente puede mantener su prosperidad espiritual si peca contra su propio cuerpo y otros y Dios. Me escribió una señorita para decirme como había perdido el gozo del Señor y se sintió culpable y sucia después que había participado en las caricias. Muchos otros me han dicho la misma cosa básicamente. Ceder a la estimulación de la concupiscencia en acariciar, lastima al Espíritu Santo. Dígame, ¿es fácil orar después de encender sus pasiones y ensuciar su conciencia por las caricias? ¡Oh, jóvenes, sobre todas las cosas, le ruego que procure guardar una buena conciencia ante Dios y no lastime al Espíritu Santo quien mora dentro de su cuerpo! ¡No haga nada para estorbar su testimonio cristiano! ¿Podría ganar a otros a Cristo si ellos supieran todo lo que hace usted? ¿Creerían ellos en su sinceridad? Y si intentase ganar a Cristo a la gente con la cual acaricia y estimulan los malos y peligrosos deseos, ¿tendría el poder del cielo para ayudarle? Oh, si fuese un alma al infierno porque usted había arruinado su testimonio, porque había actuado como un incrédulo, ¡qué terrible sería! Pablo escribió, "Por lo cual siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número" (1 Corintios 9:19). ¡Cualquier cosa para ganar las almas! Y otra vez escribió, "a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos" (1 Corintios 9:22). Por todos los modos en el mundo Pablo procuró salvar a algunos. En el mismo capítulo, continuó (1 Corintios 9:25-27). Pablo dijo que otros que participan en competencias atléticas se abstienen de todas las cosas para poder ganar en los juegos olímpicos y ganar la corona de laurel. ¿Y no debe abstenerse el creyente, guardando cuidadosamente su cuerpo en toda sujeción, para que pueda ganar la corona del ganador de almas, cuando los que enseñan la justicia a la multitud resplandecerán como las estrellas a perpetua eternidad según Daniel 12:13? ¡Así que Pablo, después de predicar a tanta gente, se cuidaba para que no esté puesto en un estante, inútil para Dios en ganar almas, porque no controlaba sus pasiones y deseos físicos! Oh, creyente joven, no pierda su testimonio por ceder a los deseos carnales! ¡No sea responsable por el alma perdida por la cual murió Cristo porque acariciaba como un perverso pecador perdido!
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