Yo les pido a mis hijos todo el tiempo que no sueñen con pequeñeces, como ejercer esta u otra profesion, ganar dinero o comprar una casa. Esos son sueños muy cortos.
Cuando eran chicos, yo los llevaba al balcon de casa y les pedia que miraran la montaña. Entonces les preguntaba: "Cuantos tonos de verde ven?" Y ellos rapidamente me contestaban "tres" o a veces tardaban un poco mas y finalmente gritaban "¡cuatro!".
Entonces yo les decia: Cuando logren ver 350 verdes van a ser felices.
El objetivo de la vida no es ganar dinero, comprar una casa o un auto; el objetivo de la vida es ver las cosas, tocar, olfatear, sentir. Lo que uno siente por las cosas es lo esencial.