Aunque las caricias frecuentemente guían al adulterio y traen gran peligro a todos los que participan en ellas, hay otros resultados dañinos. Por la misericordia de Dios, si no está guiado al pecado escarlata por las caricias hay otros resultados costosos en su futuro.
Primero, los abrazos y caricias promiscuas de otros pueden perder mucho de la dulzura del matrimonio más tarde. Mucho de la belleza del matrimonio que es nueva y pura se disfruta por los dos. ¿Qué hombre, después de examinar los cuerpos de otras mujeres, después de acariciarlas, abrazarlas, besarlas, puede venir a su esposa con la misma reverencia santa y el gozo como si hubiera vivido limpio y puro y hubiera guardado su cuerpo e interés sexual completamente para ella? Al contrario, ¿piensa que un hombre disfrutará los encantos de su esposa tanto como si supiera que ella ha sido acariciada, abrazada, y tuvo sus pasiones despertadas por las caricias de varios hombres? Sin duda, las caricias antes del matrimonio producen un matrimonio inseguro. Sin duda, muchos se divorcian porque no había dulzura ni unión espiritual en el matrimonio. Las primeras experiencias de la vida matrimonial deben unir juntos al marido y su esposa para siempre en el amor mutuo y respeto y encanto. Deben sus sentimientos que fueron hechos uno para el otro y para nadie más. Cada uno tiene un lugar en el corazón y la vida que nadie jamás ha tenido ni podrá. Si el matrimonio no significa ciertos derechos exclusivos, ¿por qué deben sentirse atados los hombres y las mujeres por el matrimonio? Las caricias antes del matrimonio ciertamente a veces guían al divorcio después del matrimonio.
Segundo, acariciar frecuentemente causa que una señorita pierda la oportunidad de casarse felizmente. Aunque los hombres pueden ser tentados en acariciar y tientan a las señoritas en lo mismo, generalmente los hombres de ideales altos luego están repugnados con ellas quienes se dejan ser acariciadas. Mujeres y señoritas que no tienen respeto por sus propios cuerpos frecuentemente pierden el respeto de los hombres a los cuales acarician. De una larga asociación con hombres y jóvenes conocidos, hay cientos de casos que prueban que los hombres tendrán citas con una señorita y acariciará con la cual jamás se casaría bajo ninguna circunstancia. Cualquier hombre debe sentir que si la atracción principal de una mujer es su cuerpo, no sería una esposa fiel y deseable. Y los hombres saben que una mujer que le gusta acariciar seguiría a otras cosas sexuales. ¿Cuál hombre quiere casarse con una mujer que posiblemente ha adulterado con cualquier hombre el cual ha acariciado su cuerpo?
Además, las caricias producen muchos matrimonios apurados e infelices. Cuando las caricias han terminado en el adulterio, a veces los jóvenes que no se amaron uno al otro, se sienten forzados a casarse. Recién una mujer me dijo como había odiado a su marido por muchos años. Siguieron demasiado en sus caricias. Deseo excitado siguió al adulterio, y se sintió obligada en casarse con él, aunque no le respetó a él después de su pecado y siempre le culpó a él por ello. ¿Cuántos hogares infelices han salido? A veces las caricias pueden seguir al deseo sexual tan fuertemente que se confunde por amor verdadero. Muchas veces la gente parece profundamente enamorada. Sin embargo, cuando termina la luna de miel, descubren que tienen casi nada en común. No se disfruta el compañerismo de la otra persona. ¡La atracción sexual sola es la base peor en el mundo para un matrimonio feliz!
Aun el plan europeo donde los padres planean los matrimonios de los jóvenes que aun no se aman uno al otro, pero aprenden el amor después de las bodas, al fin y al cabo sale más feliz que los matrimonios basados solamente en la pasión sexual. Un cónyuge elegido por una buena familia, hermosura de carácter y personalidad produce un hogar más feliz que uno elegido solamente basado en la atracción sexual. Por supuesto, la manera ideal es que la gente aprenda en amar al otro antes de las bodas. Pero este amor debe ser basado mayormente sobre el carácter, en la admiración verdadera, y la concordia de intereses y planes y ser santificado por un entendimiento claro de la dirección y bendición de Dios. Cuando sea basado un matrimonio solamente sobre la pasión sexual excitada por las caricias, luego cuando mengüe la belleza o se hace común el cónyuge, lo que unió el matrimonio se va y cualquier cónyuge puede ser atraído a otra persona ajena, como sucede en muchos casos, y resulta un hogar destruido. Los matrimonios basados solamente en la atracción sexual generalmente no producen matrimonios felices y exitosos.
Además hay gran daño físico en la estimulación de las caricias que excitan la pasión sexual si no la satisface. Frecuentemente resulta la excitación en ambos hombres y mujeres. La excitación continua de los deseos puede resultar en auto-abuso, produciendo una conciencia culpable o aun una neurastenia a veces. En la edad madura, muchos hombres sufren problemas de la glándula próstata que requiere cirugía seria, causada por la estimulación sexual en la juventud que resulta de las caricias.
Uno de los resultados lamentables de la caricia es que los asuntos sexuales controlan la mente, para desviarla de los placeres saludables, trabajo y deberes. Los placeres ordinarios pierden su atracción a la gente dedicada en acariciar. He conocido hombres que desarrollaron una mentalidad en la cual cada mirada a una mujer fue sensual, y hablaron de asuntos sexuales con sus amigos todo el día. Los pensamientos perversos y la costumbre de concentrarse sobre los asuntos obscenos pueden durar por años. Muchos hombres creyentes me han dicho que una excitación sensual de pasiones sexuales y pensamientos del sexo en la juventud les habían dejado con una repetición de pensamientos perversos por un largo rato, los cuales fueron vencidos después de mucha oración y frecuente tristeza. El sexo, usado correctamente, es bendito de Dios, y resulta en felicidad; salud y provecho para hombres y mujeres. Pero el sexo pervertido, y cuando los deseos sexuales están excitados por las caricias ilegítimas con la persona del sexo opuesto, gran daño puede resultar.