|
PROFECÍA DADA POR EL SEÑOR A DIEGO ESPINOSA DE VERBO ECUADOR 1 DE JULIO, 2007
Di a mis hijos que este es el tiempo que estoy inquietando su corazón para que se afirmen, siendo fieles al llamado de mi Espíritu para un mayor mover de mi Presencia en sus vidas y a través de sus vidas. Por tanto, reflexionen en sus caminos y examinen su proceder. No son estrategias, no son nuevos métodos los que traerán mayor cosecha, sino una mayor pasión de intimidad conmigo. Demando de ustedes mayor consagración y santidad. Yo he criado hijos hasta hacerlos hombres con sabiduría, así que aténgase en obedecer mi Palabra y al testimonio, dejen a un lado las enemistades, la liviandad de su caminar, el orgullo, la arrogancia, la altivez, ya que toda altivez del hombre será abatida, y la arrogancia humana será humillada, sólo mi Nombre será exaltado entre ustedes. Este es el tiempo de que vayan juntos a mi Santo monte y traigan madera antigua que es figura de los principios que he depositado en su corazón y reconstruyan mi casa. Yo veré su reconstrucción y restauración con gusto y manifestaré mi gloria dice el Señor. Yo estoy con ustedes. Yo el Señor, lo afirmo. Cobren ánimo, manos a la obra en la edificación de sus relaciones, yo estoy con ustedes, afirma el Señor Todopoderoso. Y mi Espíritu permanece en medio de ustedes, conforme al pacto que hice con ustedes, pacto de restauración de las familias, de los jóvenes, de las viudas y de los huérfanos, pacto de ser usados como mi instrumento para ponerse en la brecha y edificar mi altar de alabanza y adoración entre las naciones.
No teman en vivir en estos tiempos de desafío, porque llenaré de esplendor esta casa, si obedecen mi Palabra y me reconocen en todos sus caminos, dice el Señor Todopoderoso. Recuerden que la batalla se gana, no con por fuerza, ni con ejército, pero más con mi Santo Espíritu, por eso les revisto de una unción profética para llevar una mayor revelación de mi Presencia en la vida de las naciones donde están sirviendo. El Esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera. Y en este tiempo concederé la paz en sus vidas, afirma el Señor su Dios.
¿Queda alguna semilla que sembrar en el granero espiritual de sus vidas? Todavía no produce la vid el vino nuevo, figura de una renovación de su corazón? ¿La higuera aún no da fruto? Pues a partir de hoy Yo les bendeciré, porque Yo te he elegido, afirma el Señor Todopoderoso. (fin de la profecía).
El anhelo del Consejo es que cada uno medite sobre el contenido de la anterior profecía para que pueda ser aprovechado por nuestras congregaciones y por nuestra propia vida. Otro anhelo es el resolver los temas doctrinales que han quedado en suspenso desde hace muchos años. En el futuro las posiciones del ministerio sobre temas como Escatología (los últimos tiempos), el papel de la mujer en la iglesia, la naturaleza del ministerio quíntuple, y otras estarán siendo tratados para dar una guía más segura a los fieles de Verbo. Este trabajo, aunque importante, es sólo un paso de consolidación en la preparación para una nueva proyección que lanzará a Verbo hacia una nueva expansión de su llamado profético y apostólico de manifestar el Reino de Dios en el mundo entero a través de una penetración en toda esfera de la sociedad humana, así como la transformación de la misma.
Parece una misión imposible en la luz del creciente pecado en el mundo pero nosotros en Verbo, no creemos en una iglesia que no pueda cambiar el mundo y que tiene que ser removida del escenario mundial. Creemos en una iglesia triunfante que demuestra que el plan de Dios para la humanidad revelado en la Biblia comenzando en Génesis 1:28 (nuestra responsabilidad de ejercitar mayordomía sobre la tierra de parte de Dios) no sólo es funcional, es la respuesta para todo lo malo en la sociedad.
Creemos que donde el pecado abunda, sobreabunda la gracia (Romanos 5:20). Creemos que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece (Filpenses 4:13). Creemos que somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó (Romanos 8:37). Creemos que para nosotros que creemos todo nos es posible (Marcos 9:23). Sobre todo, creemos que si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Que Dios nuestro Padre les de Su corazón paternal para conducir el rebaño que Él ha puesto bajo su cuidado, que Jesús les conceda su corazón por los perdidos de este mundo, y que el Espíritu Santo les llene con el poder de lo alto para cumplir su misión en este mundo.
James Jankowiak Director Internacional, Ministerios Verbo |