 Obviamente, al hablar del pan nuestro no nos referimos literalmente a pedir pan, sino que hablamos de las necesidades materiales en general. Recordemos que al decir Pablo, lo que es el Reino, aclara que “no es comida ni bebida”. indicando así que no se limita ni depende de las cosas materiales. Otro ejemplo es cuando Pablo le dice a timoteo que hay algunos enemigos de la cruz y los identifica diciendo: “cuyo dios es el vientre” y aclara a que se refiere al decir “que solo piensan en lo terrenal”
Así que es necesario renovar el entendimiento en cuanto al trabajo y la adquisición de riqueza. Es contrario a la voluntad de Dios conformarse con tener suficiente solo para vivir yo y los míos, debemos pensar en establecer el Reino de Dios y su justicia y no sacar textos fuera de contexto. Por ejemplo, ¿A qué se refiere Pablo al decir “así que teniendo sustento y abrigo estad contentos con esto”? (1 Timoteo 6:8). ¿Dice eso que no aspiremos a más y que estemos satisfechos? NO. El contexto se refiere a los que aun usan la piedad, el evangelio, las cosas de Dios, PERO no para establecer el Reino de Dios sino como fuente de ganancias. Una vez más, el punto es poner la confianza en las riquezas no en el Dios que las da; y al seguir leyendo esa misma porción (17-19) nos podemos dar cuenta las instrucciones que Pablo da a los ricos y ver que básicamente se refieren en actitud. “no sean altivos...”, “...no pongan su confianza en las riquezas... sino en el Dios vivo” pero luego noten lo que dice de ese Dios vivo: “...que nos da todas las cosas en ABUNDANCIA PARA QUE LAS DISFRUTEMOS”. Y puesto que el contexto habla de riquezas, sería incorrecto suponer que “todas las cosas” se refiere solo a cosas espirituales. Otro texto que se puede considerar es proverbios 30:7-9. donde Agur pide “...No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan necesario”. y luego aclara por qué hace esa petición “...no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿quien es Jehová?. O que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios”. Notemos que no está señalando las riquezas como malas sino que teme por su propia actitud, por lo que él pueda hacer al tener riquezas; su motivación es la de no caer en el engaño de las riquezas. Por otro lado, notemos que tampoco quiere la pobreza sino que tener lo necesario; y eso nos lleva a otra consideración ¿Lo necesario para qué? El pan nuestro no debe pensarse que se refiere a solo lo necesario para subsistir, porque recordemos el contexto de la palabra de Dios. Como padre de familia me supongo dejar herencia mis hijos, ¿Cómo voy a hacerlo si solo tengo para existir?, Como iglesia nos suponemos ser luz y sal, eso implica afectar nuestra sociedad, ¿Cómo vamos a llegar a los medios de comunicación, si solo tenemos para pagar la renta? Como ciudadanos debemos participar en establecer justicia y juicio en la nación, ¿Cómo participar personalmente o apoyando a otros si no hay los recursos? En resumen ¿Qué clase de testimonio estoy dando para provocar sed en otros que quieran lo que mi Dios me da?. Al llegar a la etapa de pedir “el pan nuestro” debemos de pensar en el contexto de lo que ya hemos orado. PRIMERO, hemos establecido nuestra relación con Dios. No solo hemos entendido el privilegio de ser hechos sus Hijos sino que nos hemos apropiado de las bendiciones y beneficios de Su nombre. SEGUNDO, hemos establecido nuestras prioridades conforme a Su Reino y voluntad. Estamos en esta tierra para obedecer Su mandato de llenar la tierra y sojuzgarla, es decir, señorear en ella; pero sabemos que El no nos ordena hacer algo sin darnos los medios para cumplirlo, lo que nos lleva al tercer paso. TERCERO, le pedimos todo lo que sea necesario para cumplir Su voluntad en las tareas especificas que Su palabra nos requiere. ¿Qué necesito para estar en la voluntad de Dios y establecer Su Reino y justicia en mi vida personal?, Como lo más importante es mantener una actitud correcta, primero debo aprender a estar contento cualquiera que sea mi situación, en abundancia o escasez. Desde luego, debo ser diligente en trabajar para que Dios pueda bendecir la obra de mis manos. Quien no tenga una actitud de gratitud por el trabajo sino lo mire como una carga, no está poniendo sus prioridades en armonía con las de Dios; porque fue Dios quien creo el trabajo y Jesús dice que el Padre está trabajando y El también. ¿Qué necesito para cumplir mi función especifica en la familia?, Aquí ya debo venir con la actitud correcta, pero debo añadir la responsabilidad que Dios me pone de proveer para los míos. La educación es responsabilidad de la familia, no del Estado; ¿Tengo los recursos para proveer la educación de mis hijos?. La Biblia dice que los padres son los que dejan herencia a los hijos ¿Tengo los recurso para dejar los medios necesarios para que mis hijos puedan iniciar y desarrollar su vida? etc. ¿Qué necesito para desarrollar y usar las herramientas, talentos dones, etc., que Dios me ha dado para cumplir mi rol en la Iglesia?, Consideren como ejemplo la restauración de la alabanza; se necesita dinero para gravar un cassette, luego reproducirlo y distribuirlo; de lo contrario esa bendición no llega a los confines de la tierra donde Dios quiere que se restauren todas las cosas. Como parte de la nación que soy, ¿Qué necesito para ser luz y sal de ella?; mi actitud y mi corazón, por muy sanos y correctos que estén, no pueden ser vistos por los hombres. Es cierto que Dios ve el corazón pero los hombres no; así que para ser luz y sal para los hombres debe de haber evidencias externas de la prosperidad interna.
CONCLUSIÓN: Dios dijo “no solo de pan vivirá el hombre, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios” Y Pablo interpreta para nosotros lo que debe ser nuestro entendimiento al pedir el pan nuestro de cada día, si lo comparamos con cada palabra de Dios. Pablo dijo que no rehuso dar “todo el consejo de Dios”. La Biblia enseña claramente las responsabilidades de cada uno en su respectiva función; el trabajo y la buena mayordomía de todas las riquezas de Dios, son requeridas y recompensadas, mientras que la ignorancia, la pereza y la negligencia son castigadas. Los ejemplos abundan en las parábolas, en las cuales Jesús enseña que al que tiene se le dará más y al que no usa lo que tiene, le será quitado. Y se refiere principalmente a cosas materiales. Al pedir el pan nuestro de cada día debemos pensar en que estamos pidiendo lo necesario para establecer el Reino de Dios y Su justicia en las diferentes áreas de nuestra función y responsabilidad. Y no olvidemos que Dios dice que esa función y responsabilidad, como Iglesia es la de hacer discípulos a las naciones, de ser luz y sal en la sociedad por medio de nuestro ejemplo. Como familia, educar a nuestros hijos, prepararlos físicamente, mentalmente, espiritualmente y materialmente para que puedan tener éxito en la vida; dejarles herencia. Como individuos, no ser esclavos por medio de endeudarnos para cumplir esas otras responsabilidades; de allí que debemos prosperar en todo y buscar de Dios el poder de hacer riquezas CON EL FIN O PROPÓSITO de establecer Su pacto, Su reino, no nuestra vana gloria o erróneamente poner nuestra confianza en las riquezas. |