Según Ximena Carrasco, experta en el tema, el problema es que los hispanos y en general todos los inmigrantes, desconocen las normas que los protegen y los cobradores se aprovechan de ellos, caso contrario le pasa a un canadiense nativo, que al menor intento de violar sus derechos hace la denuncia respectiva ante el Ministerio del Consumidor, lo que ha generado un cierto respeto a favor de ellos, respeto que no se da en muchas oportunidades cuando las agencias saben que se trata de un recién llegado.
TORONTO.- ¿Tiene una deuda impagable y las agencias de cobranzas no lo dejan descansar ni de día ni de noche?, bueno, aunque usted no lo crea, el gobierno canadiense estableció normas y leyes que determinan que usted no puede ser acosado por una deuda, a tal punto que no lo dejen ni dormir, pero el problema es que muchos latinos, por ignorancia o desconocimiento de las normasn terminan sometidos a la tortura de los cobradores y en algunas oportunidades pagando más de la deuda que tenían sin ninguna justificación.
Así lo dio a conocer la experta en el tema, Ximena Carrasco, quien manifestó que cuando una persona es víctima de una agencia de cobranza, también se puede defender y denunciar a la misma ante el Ministerio del Consumidor, en donde si se demuestra que han violado las leyes, los cobradores podrían ir a la cárcel, perder hasta la licencia o pagar una multa, pues si bien es cierto que usted debe pagar la deuda, la forma de hacer el cobro no puede significar una falta de respeto o un ataque para usted o su familia. La verdad es que las agencias de cobranza ganan dinero por hacer que usted pague y para ello realizarán todo lo habido y por haber para que la persona cancele la deuda como sea y al costo que sea, pero no se pueden saltar la ley en este objetivo, pues para ellos también existen castigos.
Según la experta, el problema en los casos de los latinos y los hispanos, pero en general de todos los inmigrantes, es que los cobradores se aprovechan porque las personas no conocen las normas que los rigen, caso contrario ocurre con un canadiense, que al menor intento de violar sus derechos hace la denuncia respectiva ante el Ministerio del Consumidor, lo que ha generado un cierto respeto a favor de ello, respeto que no se da en algunas oportunidades cuando las agencias saben que se trata de un inmigrante.
Es tan grave la situación, que muchas personas terminan pagando lo que no deben, porque creen que los llevarán a la Corte si no lo hacen, pues según Ximena Carrasco especialista en Bancarrota y representante de la firma HCG, han encontrado casos en donde una persona debe mil dólares y termina cancelando 4 mil, por varios anexos que le hacen los acreedores, entre ellos el pago de la agencia de cobranzas.
Según la especialista que lleva más de 10 años trabajando en todo lo relacionado con pagos de deudas y asesoría legal en este aspecto para la comunidad latina, las agencias de cobranza deben seguir las reglas marcadas por el gobierno, pues de lo contrario perderían la licencia y el cobrador acosador puede ir a la cárcel o pagar una multa por violar los derechos de un persona que reside en este país. Para empezar, antes de cualquier llamada o vista a su casa para hacer cualquier tipo de cobro, las agencias tienen que enviar una carta al deudor en donde deben informar quiénes son y qué empresa los ha contratado para hacer determinado cobro.
Un aspecto que se debe tener en cuenta es que los cobradores no pueden exigir, por ningún motivo, el pago de más de lo que usted debe, exigirle el pago de una deuda que está a nombre de otra persona, cobrarle a usted por sus servicios o llevarlo a juicio sin haberlo notificado previamente. Una de las grandes torturas que sufren los deudores, son las llamadas telefónicas amenazantes en donde se exige la cancelación del total del compromiso adquirido con determinada empresa que le prestó un servicio o en la que usted adquirió cualquier artículo de consumo, pues bien, las llamadas las pueden hacer, pero existen ciertas reglas que ellos no pueden violar.
Primero nunca le podrán hacer llamadas o enviar telegramas que usted tenga que pagar, tampoco pueden hacerlas en los días domingos o feriados y mucho menos llamar antes de la 7 de la mañana y después de las 9 de la noche. La ley que defiende a los consumidores determina además, que este tipo de llamadas no pueden ser consecutivas, pues la persona afectada puede denunciar a la empresa de cobranzas o al cobrador, si considera que es un acoso contra él o su familia.
Con respecto a las llamadas, las personas que realizan los cobros tampoco pueden llamar a sus familiares, conocidos o a su trabajo, para solicitar información diferente a la dirección o el número telefónico o la verificación sobre si usted trabaja para determinada empresa o compañía, en caso tal pueden preguntar si su salario sufre de algún embargo. Pese a ello no pueden dar o pedir más información y mucho menos agregar algún comentario o suministrar falsa información que lo afecte a usted en su trabajo o con sus familiares.
¿Qué debo hacer? Si usted está siendo torturado por una de estas agencias de cobranzas y considera que están violando alguna de las normas antes expuestas, lo primero que debe hacer es alertar al cobrador, anunciándole que si sigue siendo acosado de esa manera impondrá la respectiva denuncia ante el Ministerio.
Si la situación continúa, contacte al 'Ontario Ministry of Consumer and Business Services', a la oficina de reclamos o llame al teléfono 1800-268-1142, donde puede solicitar un formulario de queja, que puede llenar y mandar de nuevo al Ministerio, pero dejando una copia en su poder.
Si la situación empeora, puede comunicarse con la policía y presentar cargos por extorsión, amenaza, o acoso telefónico, aspecto en el que lo puede asesorar cualquier clínica legal comunitaria que ayuda a la gente que no cuenta con recursos.
Según Ximena Carrasco lo más importante es que los latinos y cualquier inmigrante hagan respetar sus derechos, pues deben ser tratados como los mismos canadienses, no pueden ser objeto de burla o de bromas por tener una deuda que no pueden pagar, como ha sucedido en varios casos que ella ha tratado.
Dijo además que antes de soportar este tipo de torturas, las personas pueden acudir a muchas instancias para poder pagar su deuda, pero que para ello deben asesorarse de una compañía seria que les pueda realizar el estudio y determine cuál es el camino más viable para no terminar metido en este problema.
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