IDENTIDAD ESPIRITUAL I PDF Print E-mail
I.INTRODUCCIÓN

A lo largo de los tiempos algo que ha sido común en el ser humano es el deseo de saber quién es, cuál es la razón de su existencia y su destino final.

Dependiendo de las respuestas a esas preguntas, el hombre traza y decide su forma de existir.

Tener una identidad clara, se convierte entonces en la base o fundamento de todo lo que hagamos y logremos.  Aún más, decidirá la actitud que tomemos ante las circunstancias que vendrán a nuestra vida.

II. ¿QUIÉNES SOMOS?  ¿CUÁL ES LA RAZÓN DE NUESTRA EXISTENCIA?

Estas preguntas no son nuevas, miles de años atrás ya fueron hechas y aún por personas que llegaron a disfrutar de fama como sabios.

Salmo 8:4:  "Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria y el hijo del hombre, para que lo visites?"  El rey David no podía comprender que el hombre, según él lo concebía, fuese de valor comparado con el resto de la creación.

Salmo 39:4 6:  "Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánto sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy.  He aquí, diste a mis días término corto, y mi edad es como nada delante de tí; ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive.  Como una sombra es el hombre; ciertamente en vano se afana; amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá".

Aquí continúa el rey David declarando su ignorancia de la razón de su existir y de su destino final.

Ec. 6:12:  "Porque, ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra?  Porque, ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?"  El sabio Salomón, con toda su sabiduría, confesaba que le inquietaba la inseguridad de su destino final, y el ignorar quien era él, le hacía ver su existencia como una vanidad, como una sombra que pasa y no tiene sentido.

Ec. 8:6 7:  "Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio; porque el mal del hombre es grande sobre él; pues no sabe lo que ha de ser, ¿quién se lo enseñará?"  En otras palabras, el sabio Salomón dice:  "el hombre está todo el tiempo en inseguridad".

En contraste a la incógnita que presentan estos personajes, a la ignorancia de su identidad y razón de ser, encontramos a otros que estaban seguros de ello.

2 Ti. 1:12:  "Por lo cual así mismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro de que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día".  El Apóstol Pablo podía soportar las contrariedades y aflicciones de la vida y no turbarse ni confundirse porque él sí sabía quién era, cuál era la razón de su existencia y su destino final.

2 Ti. 4:6 8:  "Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cer¬cano.  He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.  Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida".  

En una forma sencilla el apóstol describe lo que el mundo conoce como muerte, como una partida de un lugar a otro.  Describe su existir y confrontar los acontecimientos adversos con unas palabras, no de esperanza o de deseo, sino de seguridad ab¬soluta en cuanto a su destino final.

¿Cuál es la razón por la cual se presentan tales opiniones tan contrástantes, tan opuestas?

1 Juan 5:19 20:  "Sabemos que somos hijos de Dios, y el mundo entero está bajo la potestad del maligno.  Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es Verdadero; y estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo.  Este es el Verdadero Dios, y la vida eterna".  

La respuesta se resume en una palabra, "sabemos"; unos manifiestan ignorancia de quiénes son, cuál es la razón de su existir y qué será su destino final, mientras que otros saben quiénes son, para qué viven y hacia dónde van.

El Apóstol Juan dice algo sumamente drástico:

El dice "sabemos que somos hijos de Dios"  no es una experiencia, ni práctica religiosa sino que un conocimiento seguro y claro.

Pero añade "el mundo entero está bajo el maligno". No significa que el mundo entero esta bajo el poder y voluntad directa del diablo, pero sí en cuanto a conocimiento o entendimiento de las cosas, pues solo hay dos fuentes de informacion y  puesto que "Segun el hombre piensa, así es y actua", eso reduce en última instancia, a que la humanidad termina en uno de dos bandos, grupos, clases o familias, pero no hay término medio.
Jesús enseñó lo mismo que Juan:

La Biblia presenta por medio de Jesús, sólo dos familias y eso aclara la identidad.

Juan 1:12 13:  "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de varón, sino de Dios".  Nótese que no todos son hijos sino sólo aquellos que llenan ciertas condiciones que Dios pone.

Recibirle según su verdadera identidad y misión.

Creer en el significado, poder y señorío de su nombre.

Ser engendrados o nacer por el poder de Dios.

De igual manera, no todos son hijos del diablo pero los que llenen ciertas condiciones, consciente o inconscientemente, llegan a serlo. Juan 8:44:  "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer.  El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él.  Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es men¬tiroso, y padre de mentira".  
En contraste al texto anterior, éste dice que los que no reciben a Jesús, no sólo no son hijos de Dios sino que llegan a serlo del diablo.  Notemos algo im¬portante.

Quien dice esto es Jesús. ¿Podremos decir que miente y que es un fanático religioso?

La característica mayor del diablo es que es "padre de mentiras".  ¿Significa eso que los que se atreven a dudar la Palabra de Jesús están siendo engañados?

La Biblia presenta dos naturalezas operando, una es vida en Cristo y la otra es muerte en delitos y pecado; eso responde al propósito y razón de la existencia.

1 Juan 5:12:  "El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida".  Vida no es un estado sino una naturaleza.  La vida está sólo en Jesús, el que no tiene a Jesús existe pero no vive, pues no tiene la naturaleza de vida en Él.

Efesios 2:1:  "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados".  Esta porción aclara que sin Cristo se está muerto, no es que se va a morir, sino que ya se está muerto en delitos y pecados.

La mente humana, que ha sido engañada por el padre de mentiras, rehúsa creer la verdad que la Palabra de Dios dice, y no acepta su condición de muerte y necesidad de vida. Al igual que los judíos cuando Jesús les dijo que venía a darles libertad, respondieron que ya eran libres y rechazaron el regalo de Dios.  asió muchos rehúsan la vida que Jesús ofrece  porque creen que ya la tienen.

Esa diferencia es el por qué unos no entienden, ni disfrutan la razón de su existir, pues quieren experimentar la certeza y el gozo de los vivos, permaneciendo muertos.

En tercer lugar, la Biblia describe dos des¬tinos diferentes.

Ro. 8:17:  "Y si hijos, también herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo si es que padecemos juntamente con El, para que juntamente con El seamos glorificados".  Esta porción aclara que se heredará con Cristo Jesús, todo lo que Dios le dé a El, incluyendo el participar de su cuerpo glorificado.

Mientras que Ef. 2:12:  "En aquel tiempo estabais sin Cristo alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo".  Aquí nos presenta que los que no son de Cristo están "sin esperanza y sin Dios", ellos pueden argumentar y reclamar todo lo que quieran, pero la Biblia, que es la Palabra de Dios, dice que es así.

Mateo 25:46:  "E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna".  Jesús mismo define los dos destinos finales, uno como "vida eterna" y el otro como "castigo eterno".  Y qué es lo que hace la diferencia?  Ser de la familia de Dios o ser de la familia del diablo.

¿Se puede escoger a qué familia pertenecer?  Sí, Jesús invita a que todo el que quiera, puede llegar a El. ¿Cómo?  Creyendo, obedeciendo y cumpliendo lo que dice la Palabra de Dios.

Ro. 10:9 10:  "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación".

III.CONCLUSIÓN

Puesto que el ignorar la identidad es en sí la mayor causa del desaliento y falta de propósito, no rechaces la luz de la Palabra de Dios y acepta su verdad. No lamentes ni justifiques por qué estás alejado de Dios, entiende que El te ama y te invita a venir y ser su hijo si recibes a Jesús como Señor de tu vida. Los judíos rechazaron el regalo y muestra del amor de Jesús, creyendo a la mentira de que ya tenían lo que El les ofrecía.  Qué harás tú?  Creerás al padre de la mentira y permanecerás muerto en tus delitos y pecados, sin esperanza y sin Dios?  o creerás a Jesús y vivirás?
 

 

Subscribete a nuestro Newsletter Semanal

Devocionales, noticias, musica, vidoes y mucho mas.

Reuniones & Eventos

Sat, Feb 11th, @9:00am - 03:00PM
Retiro para Varones
Sat, Feb 11th, @5:00pm - 07:00PM
Reunión de Varones
Sun, Feb 12th, @2:30pm - 06:00PM
Reunión General
Sat, Feb 18th, @9:00am - 03:00PM
Retiro para Mujeres
Que edad tienes?
 
Visitors: 3390105
© 2012 IGLESIA VERBO CANADA
Design: Reinhard Productions