|
Siete+1 virtudes de tus finanzas
Contra cada una de las debilidades humanas contamos con una virtud que nos ayuda a batallar las desaventuras: contra la avaricia está la generosidad, contra la soberbia está la humildad, contra la ira, la paciencia.
1.Templanza Contra el pecado de la gula existe la virtud de la templanza. Tener templanza significa resistir la tentación de gastar más de lo que nuestro presupuesto resiste, comprar cosas por impulso o para satisfacer el deseo inmediato. La gula sobre extiende tu presupuesto, incrementa tu endeudamiento e interfiere en tu habilidad de pagar tus compromisos primarios. La templanza es esa voz interna que te dice “no puedes pagar ese precio” o “¿realmente necesitas comprar eso?”.
2.Generosidad Para luchar contra la avaricia tanto las religiones como los expertos financieros recomiendan practicar la generosidad. En vez de quedarte sólo en acumular dinero por el deseo de tener más (avaricia), convierte esa suerte o actividad en vehículos que contribuyan a la felicidad tuya y de otros compartiendo un poco de tu buena fortuna. Dicen que dar y regalar puede causar tanta satisfacción o más que recibir. Prueba, si no lo intentas no lo sabrás con certeza. Puede ser ayudando a un amigo en problemas, contribuyendo con una entidad de caridad o simplemente repartiendo un poco de tu talento, tesoro y tiempo con los demás. Siete+1 virtudes de tus finanzas
3.Diligencia Ante la pereza no hay nada más útil que entrar en movimiento… o como dicen, ser diligente. Diligencia del latín significa industria, hacer algo en lugar de no hacer nada. Así sea poner en un papel los objetivos que deseas lograr con tu dinero. Con esa base, al ir haciendo punto por punto cosas de tu lista, entras en movimiento. Al establecer fechas tope para lograrlos, te acostumbras a rechazar la tentación de posponer las decisiones importantes sobre tu dinero. Recuerda que cuando de dinero se trata, lo que no se hace a tiempo, termina pagándose más caro.
4.Paciencia La herramienta más efectiva contra la ira es la paciencia. Una de las habilidades que más rápidamente perdemos es la paciencia, cuando estamos en el tráfico, en las filas para comprar algo, etc. Financieramente la ira interfiere con tus posibilidades de conseguir buenos asesores y aprender de los errores. Pero si sustituyes la ira con paciencia, hasta los asesores más ilustrados sabrán apreciar tu actitud y desearán ser parte de tu equipo. Con práctica, la paciencia da pie a una mejor apreciación de las cosas simples de la vida y un valor agregado a tus recursos financieros. Con paciencia puedes ver cómo tus planes a largo plazo se hacen efectivos y puedes evitar tomar algunas deudas sólo porque quieres algo ya.
5.Caridad Contra el pecado de la envidia financiera podemos aplicar la virtud de la caridad. Y no significa solamente ser caritativos con los que tienen menos que uno, sino ser apreciativo de las cosas que uno posee o de los recursos con los que cada quien cuenta. La envidia es una de las penas más fuertes en el corazón humano porque tiende a arrastrar otras actitudes negativas como la avaricia y la gula. No se trata de que no debe uno esforzarse para obtener metas que vemos otras personas han logrado, lo que tenemos que buscar es no amargar el camino y hacer el esfuerzo de conseguir nuestras metas más difíciles llenándonos de resentimiento porque otros tienen lo que queremos.
6.Castidad Contra la lujuria financiera utilicemos la virtud de la castidad (abstinencia) o en asuntos financieros, la moderación. En contra de los excesos a la hora de usar tu dinero practica la moderación; no te dejes llevar por los impulsos y la tentación de ver tus inversiones como un juego de azar. No necesitarás contar sólo con el factor suerte cuando haces planes basados en tu realidad y necesidades propias.
7.Humildad Evita el defecto del orgullo practicando la virtud de la humildad. No te confundas entre humildad y humillación. La humildad es la que nos permite reconocer que no tenemos toda la información necesaria para tomar ciertas decisiones o que algunas cosas están fuera de nuestro alcance. Es importante también contar con la humildad de reconocer cuándo estamos equivocados, especialmente si se trata de un tema en el que nuestras experticias no son tales como la de asesores y profesionales. Lo que no debemos es dejarnos aplastar por la humillación de ningún tipo. Esa actitud de algunas personas que por considerarse poseedoras de otros talentos o dinero creen que pueden pasarle por encima al resto de la humanidad es dañina y ser humilde no significa que vamos a dejarnos aplastar.
8.Virtud extra: planificación Se puede agregar una octava virtud financiera a la lista. Tal vez es más una habilidad que una virtud y todos podemos desarrollarla con práctica e interés y proviene de mi experiencia como observadora del mundo financiero: planificar.
Antoine de Saint Exupéry, autor famoso de principios de siglo, quién además de aviador de la segunda guerra mundial escribió el libro “El Principito,” decía que “las metas sin un plan son sólo deseos”.
En asuntos de finanzas no nos podemos quedar sólo con los deseos, necesitamos la humildad de reconocer cuándo preguntar lo que no sabemos y cómo aplicar la caridad y la paciencia para ser diligentes; templanza para hacer las cosas con moderación y la generosidad para disfrutar también del placer de compartir la buena fortuna.
|