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II AUTORIDAD EN LA IGLESIA
Capítulo II Dios es el Creador, Sustentador y Redentor de Todo.
Considerando el tema de la autoridad, vemos que para poder entender y valorar los beneficios del orden de gobierno, es necesario conocer la autoridad absoluta de Dios. Aún la misma iglesia sufre divisiones y derrotas por ignorar la soberanía de Dios en el destino de las naciones. Por lo tanto sigamos estableciendo su soberanía antes de considerar la función de la iglesia como instrumento de su autoridad.
Hay varias cosas que se asumen y se repiten casi que mecánicamente, pero por hacerlo así, sin parar a considerar la importancia e implicación de ellas, con el tiempo llegan a ser solamente declaraciones vacías carentes de significado y, peor aún, mayor estorbo para aprender y crecer en conocimiento de la verdad detrás de esas declaraciones. En relación a Dios, sus atributos, propósito, poder y autoridad, se ha llegado a una expresión religiosa y ritualista que evidencia en la vida de la generación actual, total falta de respeto, temor y reconocimiento de su Deidad y autoridad. Por lo tanto, presentemos algunas evidencias para ayudar nuestro entendimiento del por qué es que Dios es autoridad final y absoluta.
DIOS ES EL CREADOR DE TODO.
Obviamente, la primera razón para declarar la grandeza, poder y autoridad de Dios, es el hecho de que Dios es el creador de todo. Esta declaración, como acabamos de expresar, es una de las que se repiten, se cantan y se dan por sentado; pero no se para a considerar lo que implica que Dios sea el creador de todo. Leamos algunas porciones de la Biblia que declaren esa verdad y tratemos de sacar a luz las implicaciones que conlleva.
Salmo 33:6, 8 9: "Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca. Tema a Jehová toda la tierra; teman delante de él todos los habitantes del mundo. Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió." Lo primero que debe ser aparente es el aspecto de propiedad; puesto que Dios es el creador de todo, todo le pertenece a El. Por eso se nos hace la advertencia de que le temamos pues como consideramos en la primera parte, Dios tiene un propósito para todas y cada una de sus criaturas y el destino de cada uno será dictado de acuerdo a ese diseño y el que nos haya dado libre albedrío no significa que no se sufran las consecuencias de ir contra su diseño y voluntad. Ahora bien, puesto que Dios no es un ególatra que este pensando en su provecho personal, debemos comprender que el hecho de que Dios es creador, implica entre otras cosas, tres beneficios para el ser humano:
Que Dios es el creador del hombre, le da identidad y valor. Aparte de la realidad de la creación, no hay respuesta para el origen y naturaleza del hombre y al querer ser “necio” pretendiendo que no hay Dios y por consiguiente no hay un creador, solo se da lugar a las tontas creencias de evolución y demás suposiciones que lo único que pueden ofrecer al hombre como identidad final, es ser un mono glorificado; y el valor que este puede tener es el de materia orgánica desechable. De hecho ya se están experimentando los resultados de tal mentalidad en las clases de leyes que apoyan el aborto señalando que “la materia” en el vientre de la mujer no es “persona”. Tal mentalidad es consecuencia de creer en evolución, pues matar a un feto que, según esta mentalidad, todavía no ha evolucionado, es igual a matar a un mono que todavía no se ha convertido en ser humano.
Que Dios es el creador del hombre, le dice al hombre que no es objeto de la casualidad ni resultado de un accidente, sino que, por el contrario, el Dios todopoderoso, omnisciente y perfecto en sabiduría, lo diseñó con características y atributos semejantes a El y lo estableció para que gobierne y señoree sobre el resto de la creación, como su administrador; y aun mas, dependiendo dela fidelidad y responsabilidad que demuestre como administrador, pueda llegar a ser heredero de toda esa creación.
Que Dios es el creador del hombre, le da razón y propósito a su vida. Al saber que el Dios todopoderoso es su creador, el hombre aprende que tiene razón de existir y que tiene propósito, que no es cuestión de chance ni accidente sino que hay un plan específico para él. El hecho de que Dios sea su creador, le garantiza que por la misma naturaleza perfecta de Dios, no crearía nada que no tuviese propósito y razón de ser.
Que Dios es el creador del hombre, le ofrece un patrón o modelo de vida. Puesto que Dios es el único sabio Dios y la Biblia declara por medio del sabio Salmón, que “Todo lo ha hecho hermoso en su tiempo” (Eclesiastés 3:11), el hombre puede saber que Dios ha diseñado un patrón o norma de vida para él; para que encuentre satisfacción y gozo al desarrollarlo. También, que el conocer ese diseño para su vida, no es nada difícil o fuera de su alcance sino que está en la Biblia.
DIOS ES SUSTENTADOR DE TODO.
La segunda razón por la cual Dios es autoridad final y absoluta de todo, es porque Dios es sustentador de todo. No solo lo formo y lo hizo, sino que El es la garantía de que permanecerá. El como sustentador, es la única razón por la cual no hay caos en el universo; el que la tierra se acercara o alejara un poco con respecto al sol significaría el que se incendiara o se congelara. El hecho de que El es el sustentador es también la razón de que exista orden en el universo; por eso es que el hombre ha podido llegar a la luna y estudiar el espacio. Ahora bien, al considerar el hombre esa clase de logros e ignorar que el orden que le permite planificar tales hazañas es la mayor prueba de la existencia del dador de ese orden; supone que es su propia habilidad la que le permite lograrlos y por consiguiente, asume que también depende de él la sobrevivencia o extinción de la creación.
Los hombres pueden hablar de crear bombas y medios capaces de acabar con todo el planeta y sus habitantes, pero la Biblia dice que Dios lo sustenta y no existe ninguna arma o fuerza capaz de ir en contra de su poder. El Salmo 93:1 declara: "Jehová reina; se vistió de magnificencia; Jehová se vistió, se ciño de poder. Afirmó también el mundo, y no se moverá". Cuando el ser humano pierde perspectiva de que hay un creador y sustentador de todo, y empieza a ver el fruto de la actitud egoísta y rebelde de su corazón, solo puede llegar a una conclusión lógica: vamos en camino a la destrucción y extinción del mundo y sus habitantes. Pero la Biblia dictamina un veredicto diferente por medio de recordarnos que Dios no ha dejado sus creación en manos de la voluntad y caprichos del hombre, sino que El mismo la sustenta.
Tampoco es un sustentador alejado o indiferente, sino que El mismo hizo acto de presencia en el corazón o centro de su creación para mostrar su amor e interés genuino en ella. Hebreos 1:3 nos habla de la encarnación de Cristo y nos describe parte de su propósito: "el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas." Jesús lo sustenta todo con su palabra de poder y si no la destruyo cuando estábamos enemistados con Dios y no había uno justo, ni quien buscara hacer el bien, ¿Como habría de permitir que el hombre enajenado de su voluntad, lo destruyera ahora que ya tiene un grupo de redimidos por su sangre, una novia que está preparándose para la boda?.
Pero más importante que todo lo anterior, El como sustentador es la fuente de vida. El Salmo 71:6 dice: "En ti he sido sustentado desde el vientre; de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó; de ti será siempre mi alabanza." Notemos como en esta pequeña porción se resume el principio enunciado en la primera parte de este libro, el propósito eterno de Dios, y el principio que aquí estamos considerando, el orden de gobierno de Dios. Dios es la fuente y el sustentador de la vida "En ti he sido sustentado desde el vientre; de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó;...” da y sustenta esa vida para un propósito especifico, “...de ti será siempre mi alabanza."
DIOS ES REDENTOR DE TODO.
La tercera Razón por la cual Dios es autoridad final y absoluta de todo es porque El es redentor de todo. Romanos 8:21: "Porque también la creación misma será libertada (o redimida) de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.". Por lo general al hablar de redención, se piensa solo en el ser humano, pero recordemos que debido al pecado de rebelión del hombre, la tierra está bajo maldición. Génesis 3:17 “Entonces dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: "No comerás de él", maldita será la tierra por tu causa; con trabajo comerás de ella todos los días de tu vida.” y Romanos 8:20-21 “Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios.” Dios no va a permitir que su creación sea destruida por la mala administración del hombre; ya ha declarado en su palabra que todo será restaurado.
Siendo tan importante como es , que Dios es el redentor de toda la naturaleza y la creación, más importante que de la tierra, es el redentor del hombre. Tito 2:13 14: "Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras."
EL ORIGEN DE LA REBELDÍA
Siendo tan claro el hecho de que necesitamos redención y que Dios es el único que posee todo poder y autoridad, ¿Por qué es que cuesta sujetarse a su autoridad?. La respuesta la enunciamos desde el principio de este libro cuando nos referimos a que hay un enemigo que imita y usurpa las cosas de Dios. Lo que dijimos acerca de su involucración en cuanto al propósito eterno de Dios, también se aplica a su orden de gobierno.
Isaías 14:12 14 narra como fue que Luzbel se convirtió en Satanás y en el promotor de rebeldía: "Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón subiré a lo alto, sobre las estrellas de Dios, levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo." Trono habla de gobierno y autoridad, al decir Luzbel que levantaría su trono estaba declarando que se revelaba a Dios y rehusaba estar bajo su autoridad. Notemos que Lucero no pretendió ser "más" que Dios, pero sí su igual, lo cual causó su expulsión de su posición privilegiada; de allí que podemos declarar que la raíz de toda rebeldía es querer "ser semejantes a Dios", como veremos más adelante.
Una ves que Luzbel fue desechado, Dios entregó al hombre la administración de toda la tierra; El hombre estaba ahora en una situación semejante a la de Luzbel, porque aunque estaba bajo la autoridad de Dios, podía ejercer autoridad sobre toda la creación de Dios. El plan de Dios era que el hombre aprendiese a ser fiel en la administración de su creación para luego entregársela en herencia, pero el diablo le tentó a rebelarse a Dios, cometiendo el mismo pecado de "querer ser como Dios". Génesis 3:5 presenta que la oferta de Satanás al hombre fue a que actuará igual que el actuó anteriormente; leamos: "Sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal."
Este versículo nos aclara como se manifiesta el querer ser semejante a Dios, que como ya vimos, es la esencia de la rebeldía. "sabiendo el bien y el mal". ¿Por qué es el querer saber el bien y el mal un pecado y considerado rebeldía?. Puesto que sólo Dios sabe lo que es bueno y malo, cuando el hombre pretende tomarse ese atributo se convierte en juez y en Dios, decidiendo y dirigiendo su propia vida y juzgando o evaluando la de los demás de acuerdo a sus conceptos de lo que es bueno y malo; de esa manera afecta su propio destino y desde luego, también el del resto de la creación. Algo que conviene señalar es esa tendencia de la naturaleza caída, a querer siempre decidir por si misma lo que es bueno y malo; parece a considerar; en una familia, equipo o compañeros de trabajo, ¿Quien inicia una discusión o desacuerdo sobre algún asunto porque desea que su decisión o perspectiva, que es mala, sea la que prevalezca?. Nadie!, todos y cada uno de los que argumentan o defienden un punto, posición o perspectiva, lo hacen pensando que es buena; pero, ¿Quien decide cual es la buena?, ¿Quien puede tomarse tal atributo?.
Por lo tanto, al actuar el hombre bajo esa actitud rebelde de querer decidir lo que es bueno y malo, aparte de Dios, el hombre se convierte en un rebelde y está en una condición de pecado, separado. Como consecuencia del pecado de rebelión, el hombre y la creación se salieron del orden y autoridad establecidos por Dios y empezaron a sufrir las consecuencias de enfermedad, catástrofes e imbalances, tanto en sus personas como en la sociedad aun la naturaleza y así, al multiplicarse la humanidad se multiplicó el desorden y la anarquía, resultado de que cada quien quiere decidir por si mismo, lo que es bueno y lo que es malo; por lo cual Dios tuvo que poner un alto a esa condición por medio del diluvio. Dios dejó solo a una familia en la tierra, la de Noé, y con ella volvió a llenar la tierra. Hubiese sido lógico que, habiendo visto el juicio de Dios sobre la rebeldía, la nueva generación actuase diferente, pero al volverse a multiplicar la humanidad la historia se repitió, sólo que Dios ya no destruyó a la humanidad; decidió hacer algo más completo aunque más difícil.
Dios mismo, en la persona de Cristo Jesús, vino a reconciliar al hombre consigo mismo. "Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios; sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, asió las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz." (Colosenses 1: 16 y 20)
Puesto que Adán accedió a la propuesta del diablo, la autoridad delgada a Adán, como mayordomo de la creación, fue usurpada por el diablo; de allí que dijera a Jesús en el momento de tentarlo en el desierto, que el tenia dominio sobre los reinos del mundo. Noten que no dijo tener poder o autoridad sobre el mundo en si, sino que sobre los reinos del mundo; pues la tierra o mundo siempre ha sido de Dios y El nunca ha delegado su autoridad a nadie, ni a Adán. Lo que delego fue autoridad para administrarla, pero no para poseerla. Jesús vino como el segundo adán para redimir a la humanidad; fue tentado por el diablo igual que el primer Adán, pero Jesús no pecó; lo cual le permitió mantener la autoridad de Dios y restablecer el orden de gobierno quitándolo del usurpador y regresándolo al hombre. En la actualidad, Dios está reconciliando y librando a la humanidad y eventualmente a la misma creación, pues todos los que reciben a Jesús como Señor, son nuevas criaturas (2 Corintios 5:17) y luego hará "nuevos cielos y nueva tierra" (Apocalipsis 21:1).
Pero como Dios no anula el libre albedrío de la humanidad, la rebeldía de Satanás también persiste acarreando dolor y condenación a todos los que rehusan volver al orden de gobierno de Dios y al fin serán destruidos juntamente con el diablo. Apocalipsis 20:10 y 15 "Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Y el que no se halló en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego."
Concluyamos este capitulo diciendo que Dios es el creador, sustentador y redentor de todo, lo cual le da autoridad total y absoluta sobre la creación. Esa verdad también le da identidad, propósito y un modelo de vida al hombre, quien descansa en la seguridad de que no es un efecto de la casualidad de una evolución circunstancial, sino que el centro de un plan y diseño perfectamente concebido por un Dios omnisciente y todo poderoso.
Pero como es obvio que la situación actual no refleja esa verdad del orden de gobierno de Dios, sino que por el contrario, pareciese apoyar la suposición de que el hombre es el que esta manejando las cosas y quien decide el futuro de la naturaleza y la creación, conviene recordar la existencia del personaje que aun ahora, aunque ya no tiene poder ni autoridad, continua usando la astucia y la mentira para operar en los que rehúsan creer y obedecer la verdad revelada por Dios en la Biblia. “en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este siglo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2). El diablo se revela a Dios queriendo ser semejante a El; y a todo ser humano que cree su mentira, lo involucrará en su rebeldía la cual se manifiesta en querer ser señor de su propia vida conociendo y escogiendo por sí mismo lo que es bueno y lo que es malo. Pero no hay excusa para caer víctima de sus mentiras porque Dios por medio de Cristo, ofrece perdón y reconciliación a todos los que dejen de rebelarse y reconozcan la autoridad de Dios en el señorío de Cristo Jesús; eso les permite poner en orden sus vidas personales, luego sus relaciones con otras personas en todo ámbito y nivel; comenzando en la familia inmediata y extendiéndose aun hasta llegar a entender y poner en orden el diseño de autoridad delegada en la nación y posteriormente en el mundo.
Esa meta, aunque parezca un ideal imposible de alcanzar, ha sido el deseo de Dios desde el inicio de la creación del hombre; y como ya vimos que Dios cumplirá su deseo y se hará conforme a su voluntad, podemos estar seguros de que El está activamente involucrado en llevar al hombre a ese entendimiento y realidad. Es allí donde encaja o entra a operar la Iglesia, pues su función primordial es la de enseñar a todas las naciones, lo que Dios ha dicho y lo que Jesús restituyo. Eso es lo que veremos en los siguientes capítulos.
Tomado del libro "Principios de Acción de La Palabra" (Ministerios Verbo)
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