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DEUDA PROMEDIO DE LA FAMILIA CANADIENSE ES DE $96,000.
DEUDA FAMILIAR. Un nuevo y alarmante reporte publicado ayer indicó que los niveles de deuda de las familias canadienses han alcanzado un récord histórico. De acuerdo al estudio financiero, las familias tienen una deuda promedio de $96,000, aproximadamente 145% del total del ingreso anual. Este anuncio se dio el mismo día en que el gobierno federal daba a conocer nuevas medidas hipotecarias diseñadas para disuadir a las familias de sumirse en una deuda impagable. Aunque los expertos señalan que en ocasiones una deuda puede ser benéfica, la realidad es que si no se tiene cuidado puede llegar a convertirse en una bola de nieve de proporciones gigantescas.
La familia canadiense promedio tiene una deuda de $96,000, de acuerdo a un nuevo análisis cuyos resultados fueron dados a conocer ayer martes. Los rangos de deuda referente al ingreso llegaron a 145%, la cifra más grande jamás registrada en Canadá desde que la deuda familiar empezara a ser monitoreada hace 11 años.
El Instituto Vanier para la Familia encontró que el dramático aumento en los niveles de deuda familiares podrían ser peligrosos.
Los pagos de hipotecas atrasados en por lo menos 90 días aumentaron 50% en el 2008, lo cual es una clara muestra de las dificultades que representa obtener deudas difíciles de cubrir. Por si eso fuera poco, también se registró un aumento de 40% en la cantidad de pagos de tarjetas de crédito realizados con por lo menos tres meses de retraso.
El estudio indicó que gran parte del problema se debe a que quienes adquieren una hipoteca por primera vez están tomando deudas mucho más altas que antes. Sin embargo, el estudio indica también que esto podría deberse a que mucha gente está tratando de aprovechar las tasas de interés que hoy en día se encuentran en su mínimo histórico en Canadá.
Dos terceras partes de los canadienses de entre 18 y 34 años de edad tendrían graves problemas para cubrir sus necesidades si sus cheques se retrasaran solamente una semana, según una encuesta realizada en septiembre pasado por la Fundación Canadiense de Nómina.
Sin embargo, el estudio también encontró que la población en este país está ahorrando mucho más desde que comenzara la recesión. Los niveles de ahorros personales aumentaron aproximadamente 2% a casi 5% en los últimos cuatro cuatrimestres, dice el reporte. Este es un cambio gigantesco en la actitud y comportamiento de las familias” dice el reporte.
El Ministro de Finanzas Jim Flaherty anunció nuevas regulaciones a las hipotecas, en gran parte debido a la preocupación por los altos niveles de endeudamientos.
¿Es malo tener una deuda?
La respuesta a esta pregunta es no, siempre y cuando la deuda tenga una finalidad importante y sea manejable. Pagar deudas es algo que debe ser programado, estudiado, planificado, y realizarse de acuerdo a pautas claras y objetivos precisos. Quien no adopte este método para salir de deudas seguramente será prisionero de las mismas, por más tiempo, que aquel que sí lo haga. Este podría ser el caso de muchas de las familias canadienses que han incurrido en graves niveles de deuda.
Cuando hablamos de deudas, lo primero que nos viene a la mente es "tener deudas es malo". Sin embargo, hay que saber diferenciar una deuda mala de una deuda buena.
Así es, también existe la deuda buena. Si uno consigue un préstamo que le permite tomar posiciones rápidamente en un negocio que le dará una rápida ganancia que cubra esa deuda y a su vez le deje margen a favor, o incluso siga generando intereses y dividendos, entonces esta será una deuda buena, que bien vale la pena tomar. Si en cambio ese préstamo sea utilizado para adquirir un bien que sólo será usado por nosotros sin producir ningún tipo de ingreso, eso debemos, sin lugar a dudas, definirlo como deuda mala.
Otro punto importante a tener en cuenta es el interés sobre la deuda. Algunas tiendas ofrecen promociones en cuotas bajísimas, sin embargo el interés resulta en un costo excesivamente ridículo. Por ejemplo si tomáramos una venta en $ 500 con cuotas de $ 10 e hiciéramos el cálculo rápido estaríamos hablando de 50 meses (4 años y 2 meses). Ahora si el interés fuera del 21% (se asombraría la cantidad de tiendas que cargan ese interés), eso nos daría un interés mensual de $ 8,75 contra $ 10 de cuota, con lo que en realidad nuestra deuda estaría cancelada recién a los 120 meses (10 años) con un costo total de $ 1200 ($ 700 más que el valor original).
Una trampa que encontramos especialmente en las tarjetas de crédito, es el costo de mantenimiento. Y no hablamos solo del costo por mantener activa la tarjeta, sino por la deuda surgida de realizar el pago mínimo. Cuando pagamos el mínimo de la tarjeta sin cubrir por ello el monto total de las cuotas del mes de las cosas que hemos comprado, estamos indicándole a la empresa de la tarjeta que esa deuda debe refinanciarse, generando intereses sobre la misma. Es así como, a menos que nuestros gastos con tarjeta se reduzcan a cero, nos encontraremos luchando por cubrir el rojo de nuestras cuentas.
Otro problema frecuente es cuando las tarjetas están ligadas a un débito automático. No solo estamos manteniendo una cuenta con los consiguientes gastos que ello implica, sino que además muchas veces el débito produce un descubierto en cuenta corriente, que a su vez produce otro interés sobre ese rojo.
En definitiva: no es negocio endeudarse con tarjetas.
Muchos dirán "seguro... ya lo sabemos", pero estarán con esas deudas y no sabrán cómo salir de ellas.
Lo mismo sucede con los préstamos. Ya sea por el interés, el valor de las cuotas respecto del gasto final, los gastos administrativos o las quitas iniciales (algunas entidades hacen esto), es muy difícil encontrar un crédito que podamos definir como "favorable". Lógicamente hay excepciones a la regla: créditos "blandos" para incentivar la industria, o subvenciones del Estado o de la banca privada para desarrollo regional o fomento de la economía. Aun así, la mayoría de las veces, estamos muy lejos de poder acceder a un crédito de estas características, y terminamos perteneciendo al "montón".
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