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Page 1 of 3 INTRODUCCION Entre los temas tan importantes que sobre salen en la Biblia, el tema de Pacto y Compromiso es uno de los más fundamentales, pues en realidad los tratos de Dios con el hombre son llamados pactos, comenzando en (Génesis 6:18) donde Dios establece Su pacto con Noé, hasta llegar a Jesús quien es el mediador de un pacto llamado "ETERNO" (Hebreos 13:20).
El sólo hecho de ser "eterno" pone tal peso e importancia en el tema que no podemos considerarlo sólo como una mera interpretación doctrinal o la práctica de unos cuantos cristianos.
Para practicar conscientemente el pacto, se necesitan conocer los cinco elementos que lo componen y para facilitar su comprensión, se presentan en una forma progresiva y como respuestas a preguntas básicas y especificas, de esta manera:
1. Trascendencia y responde a la pregunta, ¿quién está en control?. 2. Jerarquía que responde a la pregunta, ¿a quién rindo cuentas?. 3. Leyes que responde a la pregunta, ¿cuáles son las reglas?. 4. Sanciones: y responde a la pregunta, ¿qué pasa si obedezco o desobedezco? 5. Continuidad, que responde a la pregunta, ¿tiene futuro esta empresa?. Trascendencia: “Que trasciende de, superior en su genero, fuera de la acción o del conocimiento” Esta palabra nos habla de algo que se sale de los limites de acción y conocimiento humano. Este elemento del pacto nos habla de la Soberanía de Dios.
Dios, como Creador, trasciende o sobrepasa toda ley, entendimiento y función de su creación, a la vez que está presente en cada mínimo detalle de ella. Pablo lo describe diciendo: "En El vivimos y nos movemos y somos" (Hechos 17:28). Note la implicación de “en Él”; es mas que “por Él”. Por Él implica que todo es sustentado por una acción de su parte, mientras que en Él nos señala intimidad, como parte suya, cercana a sí mismo.
Lo fundamental de este elemento de trascendencia, es que responde a la pregunta ¿Quién está en control?,; eso obviamente plantea otra pregunta ¿control de qué? y la respuesta es ¡control de todo!; del individuo, de la familia, de la iglesia, del estado, de las circunstancias.
"Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos" (Salmos 103:19).
Teocracia, está formada de dos palabras, Theos, que significa Dios y Cratos, que significa Gobierno; o sea que teocracia significa Gobierno de Dios. Sin importar la forma en que se expresaba el gobierno, quien gobernaba en ultima instancia era Dios. Ese mismo principio sigue vigente y es imprescindible si vamos a entender el aspecto de trascendencia y consecuentemente el valor del pacto.
Toda otra perspectiva, ajena a la soberanía y trascendencia de Dios, mira al hombre evolucionando hasta llegar a ser dios, por lo tanto responde a la pregunta ¿Quién está en control?, de diferentes maneras tales como: el rico, el poderoso, el inteligente, etc., pero se resume en que es el hombre, usurpando la Soberanía de Dios.
Trascendencia pues, implica que Dios está por encima de todo, en control de todo e interesado en todo; de allí que esa es la garantía de que su pacto es lo mas firme y seguro que pueda ex stir. Jerarquía. Puesto que la trascendencia de Dios implica que Dios está sobre todo y lo controla todo, a la ves que está tan cercano a cada uno de nosotros, su sistema de jerarquía en la autoridad delegada, tiene que tener representatividad en toda su creación sin perder el elemento tan especial de ser personal e intima.
"Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas" (Romanos 13:1).
“sométase”, en el diseño de Dios, cada persona en lo individual, debe reconocer la necesidad de ese diseño de orden y jerarquía como algo que le beneficia, lo cual le permite concentrar sus energías y creatividad, con toda libertad, en ver como cumple su función.
Ese aspecto tan importante se manifiesta en la forma de plantear la pregunta; ¿A quién rindo cuentas?. la persona se enfoca en su responsabilidad personal, no en sus beneficios o derechos; es una búsqueda de abajo para arriba, pues sólo así se llega a Dios, quien es la única fuente de autoridad legitima y verdadera.
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