Reformas al sistema de refugios podrían acelerar casos reales y frustrar solicitudes falsas Publicado en el periodico "El Popular" Marzo 29,2010
INMIGRACION/REFUGIO. El ministro de Inmigración, Jason Kenney, anunció ayer la creación de una nueva propuesta de ley que reformará el sistema de refugios. Esta pieza legislativa tiene dos finalidades: acelerar los procesos migratorios para los refugiados legítimos y evitar que inmigrantes sinvergüenzas se aprovechen del sistema y presenten aplicaciones falsas de asilo político. Por otro lado, Kenney lanzó una amenaza directa a los consultores inescrupulosos de inmigración. Según el ministro una propuesta de ley, diseñada para terminar de una vez por todas con estos deshonestos pseudoprofesionales, será presentada a finales de esta primavera.
El gobierno conservador ha emprendido una nueva lucha contra los inmigrantes deshonestos que buscan aprovecharse del sistema afectando a los inmigrantes legítimos. La idea es “reparar” lo que refieren como “descompuesto” sistema de refugios en el cual se retrasan las solicitudes legítimas de asilo mientras que se atienden otras que son falsas, provocando que el proceso de inmigración por refugio se demore años.
El ministro de Inmigración Jason Kenney dijo que esta propuesta de ley será presentada mañana martes, con la finalidad de crear protecciones para los refugiados legítimos, a quienes se acelerará su proceso.
Aunque se negó a revelar detalles específicos sobre esta pieza legislativa, Kenney dijo ayer domingo que hará más eficiente los procesos de apelaciones, en los cuales los solicitantes de refugio que han sido rechazados por la Junta de Refugio tienen la oportunidad de hacer que dicho veredicto sea revertido.
“Se trata de una reforma balanceada” dijo Kenney, ayer durante la entrevista ofrecida desde la ciudad de Montreal. “Acelerará el sistema y dará mayor protección al os verdaderos refugiados, mientras que enviará un fuerte mensaje a aquellos que presenten solicitudes falsas: ya no van a poder aprovecharse del sistema en Canadá. Los vamos a sacar mucho más rápido”.
De acuerdo a Kenney, su ministerio enfrenta una acumulación de 60,000 solicitudes de asilo político, por lo que cada una toma aproximadamente 19 meses para ser procesada y finalmente recibir una audiencia y la decisión subsecuente.
“Eso es terrible para las verdaderas víctimas de persecuciones” dijo.
El ministro dijo también que la lentitud con que se mueve el sistema de inmigración atrae a falsos solicitantes de refugio, quienes se aprovechan del sistema para “saltarse la fila” y entrar a Canadá “por la puerta de atrás”.
De acuerdo a Kenney, el 58% de los solicitantes de refugio no tenían necesidad de recibir protección de parte de Canadá, por lo que fueron rechazados por la Junta de Refugio o simplemente retiraron sus solicitudes.
Señaló especialmente a una “democracia europea” que se ha convertido la fuente principal de solicitudes de refugio, alegando que 97% de los ciudadanos de ese país que presentan una petición de asilo político terminan abandonando o retirando dicha aplicación. Solamente 3 de 2,500 casos de ese país que fueron enviados ante la Junta de Refugio terminaron siendo aprobados el año pasado.
Aunque Kennedy se negó a nombrar el país en cuestión, los reportes parecen señalar que se trata de Hungría. El mes pasado ese país se convirtió en la principal fuente de solicitudes de refugio, con varios cientos de aplicaciones siendo presentadas cada mes.
“Esto me dice que Canadá, con el mayor número de solicitudes de asilo político de entre los países desarrollados, se ha convertido en el destino preferido de los solicitantes falsos de refugio y eso simplemente es una gran carga para el sistema” explicó el ministro. “Cada una de esas solicitudes falsa puede costar hasta $50,0-00 y tardarse 4 años y medio antes de que se hayan agotado todos los recursos de apelaciones bajo el actual y disfuncional sistema”.
Kenney dijo también, ayer domingo, que introducirá otra propuesta de ley, a finales de la primavera, para terminar de una vez por todas con los deshonestos consultores de inmigración.
“Tenemos la intención de crear cambios legislativos para terminar con los consultores inescrupulosos y deshonestos, así como con aquellos ‘consejeros’ que sugieren a sus clientes cometer fraudes, muchas veces tomando dinero sin ofrecerles ningún servicio a cambio. Muchos de estos sujetos aconsejan a sus clientes buscar un estatus mediante la presentación de solicitudes falsas de refugio”.