Caminando con Jesús de la Manera que le Recibimos PDF Print E-mail

“Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él… ¿Tan necios sois?  ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?” (Col 2:6 y Gal 3:3)

En este asunto vital de relacionarse correctamente con el Señor, un error común es tratar de desarrollar nuestro caminar Cristiano en una manera diferente a la que lo comenzamos. Nuestro versículo presente nos señala a la perspectiva apropiada. Nosotros debemos edificar nuestra vida con el Señor sobre los mismísimos términos que comenzamos esa vida. “De la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él”. Debemos caminar con Jesús de la manera que lo recibimos a Él. Nosotros recibimos al Señor y Su gran salvación como regalos de gracia. “¡Gracias a Dios por su don inefable!... Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;  y esto no de vosotros,  pues es don de Dios” (2Co 9:15 y Efe 2:8). Debemos, por lo tanto, caminar en Él con una mentalidad de “recibiendo -gracia”. “Porque de su plenitud tomamos [recibimos] todos,  y gracia sobre gracia” (Juan 1:16). No debemos intentar nunca de tratar la vida Cristiana como algo que podemos fabricar o ganar.

Padres terrenales, pecadores, fueron criados con un deseo de dar dones beneficiosos a sus hijos. Aún mucho más, nuestro Padre celestial, santo, tiene un corazón para dar todo lo que sea necesario a aquellos que estén dispuestos a pedir y recibir. “Pues si vosotros,  siendo malos,  sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,  ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” (Mateo 7:11).

Gálatas 3:3 refuerza la necesidad de mantener nuestro patrón para comenzar a caminar con Dios el mismo que usemos para desarrollar ese caminar: “¿Tan necios sois?  ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?” Estas preguntas retóricas advierten del peligro mortal de tener nuestra forma de abordar al crecimiento Cristiano diferente de cómo encontramos el nacimiento espiritual. Solamente el Espíritu Santo mismo fue capaz de traernos nacimiento espiritual. La carne del hombre no podría beneficiar nada. “Lo que es nacido de la carne,  carne es;  y lo que es nacido del Espíritu,  espíritu es” (Juan 3:6). El Espíritu santo debe traernos progreso espiritual. La carne no puede contribuir nada. “El espíritu es el que da vida;  la carne para nada aprovecha” (Juan 6:63). Cualquier cambio en la forma de abordar de nacimiento a crecimiento es necedad. Está condenada al fracaso.

Nosotros comenzamos por gracia, así que debemos continuar por gracia. Comenzamos por el Espíritu, así que debemos continuar por el Espíritu. Sí, debemos caminar con Jesús de la manera que le recibimos. Cualquier cambio en la forma de abordar es inaceptable, inefectiva, imposible.
 
Advertisement

Subscribete a nuestro Newsletter Semanal

Devocionales, noticias, musica, vidoes y mucho mas.

Reuniones & Eventos

Sat, Feb 11th, @9:00am - 03:00PM
Retiro para Varones
Sat, Feb 11th, @5:00pm - 07:00PM
Reunión de Varones
Sun, Feb 12th, @2:30pm - 06:00PM
Reunión General
Sat, Feb 18th, @9:00am - 03:00PM
Retiro para Mujeres
Que edad tienes?
 
Visitors: 3389464
© 2012 IGLESIA VERBO CANADA
Design: Reinhard Productions