Manifestaciones violentas en Toronto por el G20 y G8 PDF Print E-mail
CUMBRE/MANIFESTANTES.

Caos, destrucción, embotellamientos, violencia, arrestos, cierres de hospitales, suspensión del servicio de transporte público… Eso fue lo que se vivió durante el fin de semana, principalmente el sábado, en las calles del centro de la ciudad que fueron tomadas por los manifestantes. El sábado por la tarde una protesta legítima y pacífica se tornó violenta debido a un grupo de desadaptados que se hace llamar “anarquistas”. Estos criminales dejaron una estela de destrucción, con vehículos privados y de la policía quemados, negocios destruidos y personas heridas. Ante estos disturbios, una gran cantidad de servicios básicos en la ciudad tuvieron que ser suspendidos hasta ayer domingo. Las manifestaciones, al igual que arrestos adicionales, continuaron durante todo el día de ayer, el último del G20.

Cientos y cientos de personas fueron arrestadas el fin de semana en la ciudad de Toronto, como consecuencia de los violentos disturbios producidos durante las manifestaciones que se realizaban por el centro de la ciudad en contra de la cumbre de líderes de los 20 países más poderosos del mundo. Tan solo las protestas protagonizadas el sábado en contra del G20 dejaron un total de más de 500 detenidos, según informó ayer domingo la policía, quien añadió que la ciudad permanecía tranquila ayer por la mañana. Sin embargo, esa tranquilidad se rompió conforme pasaron las horas y surgieron nuevas demostraciones, con cientos más de manifestantes siendo arrestados.

Por la mañana,  la policía realizó una gigantesca redada en la zona de las avenidas Spadina y College, en los terrenos de la Universidad de Toronto donde aparentemente acampaban algunos manifestantes. Decenas de jóvenes fueron arrestados, algunos de ellos tenían en su posesión ladrillos y otros materiales considerados peligrosos, que iban a ser utilizados durante las protestas de ayer domingo. De igual manera, la policía encontró algunas ropas negras, como las que utilizaron los criminales durante los disturbios del sábado.

La policía explicó que la redada de ayer por la mañana tenía como finalidad mermar las fuerzas de los manifestantes ilegítimos, los violentos desadaptados. Alrededor del mediodía de ayer se dio otro violento enfrentamiento entre la policía y varios pseudomanifestantes, a las afueras de un centro de procesamiento de detenidos en el lado este de la ciudad, luego de que uno de los líderes anarquistas fuera arrestado. En la escena se podía ver a cientos de oficiales de policías protegidos con equipos antimotines consistentes en cascos, petos y escudos, así como armas varias.

Aproximadamente 100 manifestantes marcharon desde el centro de Toronto hasta el Centro de Detenciones en Eastern Avenue. Una vez en el lugar, los desadaptados se sentaron frente al edificio en una muestra de solidaridad con sus compañeros aprehendidos. Fue en ese momento que la policía aprovechó para meterse entre las filas de los manifestantes y arrestar al líder anarquista.

El grupo cantaba “protesta pacífica, protesta pacífica” cuando la policía avanzó contra ellos. El líder anarquista vestía una playera blanca con pantalones de mezclilla, y estaba sentado tranquilamente, en silencio, entre sus compañeros. Apenas se puso de pie la policía corrió a detenerlo, sujetándolo y arrastrándolo. En respuesta, los manifestantes hasta el momento pacíficos se tornaron violentos. Inmediatamente cientos más de oficiales de policía antimotines bajaron de varios autobuses estacionados en los alrededores para asistir a sus camaradas, quienes gritaban a los manifestantes “¡retrocedan, retrocedan!”.

Durante la trifulca la policía disparó varias balas de goma, hiriendo a una chica en pleno rostro. Varios manifestantes fueron arrestados.

El vocero de la policía, Tony Vella, confirmó que dos armas de balas de goma fueron disparadas. Vella dijo que las personas arrestadas habían sido previamente identificadas por los disturbios anteriores y eran buscadas ya por la policía. En total, por lo menos 600 personas más fueron arrestadas tan solo en la mañana de ayer domingo, más algunos cientos más durante el resto del día. En las últimas horas del sábado, el alcalde de Toronto, David Miller, compareció en las televisiones para mostrar su descontento por la violencia registrada en las protestas, que atribuyó a la presencia de "criminales".

"No son activistas, son criminales", insistió.

La situación provocó que algunas delegaciones como la española, incluido el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, tuviese que pernoctar en un hotel distinto al que tenían asignado por las dificultades para llegar a su destino original. La policía también confirmó que había detenido a cuatro personas tras aparecer dentro del perímetro de seguridad a través de una alcantarilla. La policía no ha ofrecido detalles sobre la identidad de los detenidos pero tras el incidente, los responsables de seguridad han decidido "asegurar" una veintena de tapas de alcantarilla.

Los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes surgieron el sábado después de que un grupo de activistas que se autocalificaban de 'anarquista' comenzara a protagonizar actos provocativos y de vandalismo. Como resultado, un coche de policía fue atacado, y otro fue incendiado, lo que elevó una columna de humo sobre el centro de Toronto. Además, atacaron los escaparates de instituciones bancarias, tiendas de conocidas marcas de vestimenta deportivas así como establecimientos McDonalds.

La policía cargó contra los activistas con gases lacrimógenos y pelotas de goma, lo que causó varios heridos leves.

Ayer, la policía informó de que en las últimas 24 horas han detenido a cientos más de activistas, si bien la mayor parte afrontaba cargos menores por lo que fueron liberados a lo largo del día. Unas 200 personas fueron detenidas a la medianoche del sábado después de que un millar de manifestantes marchasen de forma pacífica por el centro de la ciudad hasta llegar a escasos metros de la valla de seguridad establecida en el centro de Toronto. Un fuerte dispositivo policial arrinconó a los manifestantes y procedió a realizar detenciones masivas de los asistentes a la protesta. Existe un pequeño grupo que afronta cargos como obstrucción a la justicia, destrucción de la propiedad privada, y posesión de drogas y de armas.

Las autoridades explicaron que ayer domingo prosiguieron las manifestaciones en Toronto, pero con menor intensidad que el sábado.

Ayer, ante la vuelta a la calma, la ciudad ha reiniciado el servicio de metro que ayer fue suspendido en el centro de la urbe. Las autoridades canadienses habían desplegado un gigantesco dispositivos de seguridad, compuestos de unos 20,000 agentes de policía y soldados, para proteger la Cumbre del G20. El presupuesto del dispositivo de seguridad, que incluye la Cumbre del G8 que terminó el sábado en Muskoka, a unos 200 kilómetros al norte de Toronto, es de unos 1,000 millones de dólares, una cifra que según medios de comunicación locales ha sido calificada excesiva por especialistas. El presidente francés, Nicolás Sarkozy, dio a entender el sábado que la factura de la cumbre ha sido demasiado elevada. El presidente galo afirmó que la próxima Cumbre del G20, que se celebrará en Francia en el 2011, costará "10 veces menos" que la de Toronto.

Reseña de la violencia y destrucción sin sentido ocurrida en las calles del centro  

Lo que comenzó como una protesta legítima y pacífica, el sábado, se convirtió en un violento enfrentamiento con la policía que dio como resultado al menos 100 detenidos, varios heridos, coches incendiados (incluyendo varias patrullas) y una sensación de caos en torno al protegido perímetro de seguridad de la cumbre. Desde primera hora, las fuerzas de seguridad habían desplegado un gran dispositivo de seguridad en torno al Centro de Convenciones donde se celebra el G20, que a su vez está rodeado por una valla de 3.3 kilómetros, y de 3 metros de alto, levantada para la ocasión. Las coordinadoras de organizaciones contrarias a la cumbre del G20 habían convocado a una manifestación que se esperaba multitudinaria, y en la que esperaban que participaran unas 10,000 personas, la cual partió desde las cercanías de Queen’s Park.

Los intentos de los manifestantes por alcanzar el perímetro de seguridad creó tensiones desde primera hora de la mañana entre los activistas y la policía, que contaba con agentes antidisturbios a pie y a caballo, armados con escudos, porras, gases, y pelotas de goma. Además, varios helicópteros sobrevolaron el centro de la ciudad durante todo el día. No obstante, un grupo de jóvenes que se identifican como anarquistas, los "black block", enmascarados con pañuelos negros, se separaron del grueso de la manifestación y comenzaron a protagonizar actos provocativos y de vandalismo.

El grupo anarquista “black block” se caracteriza por sus vestimentas totalmente negras, como lo refleja su nombre. Esto por dos motivos, uno de ellos es para mostrar la solidaridad entre sus miembros y distinguirse del resto de los participantes en manifestaciones. El segundo y más importante motivo de su vestimenta es para dificultar las labores policíacas. Al vestir todos del mismo color, es sumamente difícil para la policía identificar quién fue la persona que cometió algún delito, además de que las fotografías y filmaciones son prácticamente inútiles. Como resultado, un coche de policía fue atacado, y otro fue incendiado, lo que elevó una columna de humo sobre el centro de Toronto. Además, atacaron los escaparates de instituciones bancarias, tiendas de conocidas marcas de vestimenta deportivas así como establecimientos McDonalds y de Starbucks, principalmente.

Cuando las cosas se salían ya de control, sin más opción, la policía cargó contra los activistas con gases lacrimógenos y pelotas de goma, según informaron las organizaciones que convocaron la protesta, lo que dio como resultado varios heridos leves. Cabe señalar que esta fue la primera vez que se utilizaron gases lacrimógenos en la historia de Toronto.

El jefe de la policía de Toronto, William Blair, informó durante una conferencia de prensa realizada el sábado por la noche que se habían producido al menos 75 detenciones directamente durante los disturbios, algunos de ellos por portar artefactos incendiarios. El alcalde de Toronto, David Miller, dijo que los autodenominados anarquistas eran "simples criminales" determinados a hacer la máxima destrucción posible. Los momentos más intensos de confrontación ocurrieron justo cuando los mandatarios estaban llegando a la ciudad o se preparaban para participar en la cena de inicio de la cumbre, por lo que muchos de sus programas se vieron alterados.

Entre los líderes afectados se encontró el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que no pudo llegar al hotel que tenía asignado, debido a los enfrentamientos entre la policía y los activistas. La comitiva española fue desviada por la organización a un hotel alejado de la zona por donde transcurría la manifestación, aunque situado dentro del perímetro de seguridad que rodea el Centro de Convenciones. La decisión fue adoptada por la organización canadiense poco después de la llegada del avión que trasladó al presidente español y su delegación a la ciudad canadiense para participar en la Cumbre. Fuentes de la delegación española señalaron que en ningún momento la comitiva presenció los enfrentamientos que obligaron al cambio de planes. La delegación japonesa también se vio afectada, pues pese a que tenía previsto encontrarse con la prensa a media tarde, se vio atrapada en su propio hotel durante tres horas y media sin poder salir, según confesó un portavoz. La cobertura periodística del inicio de la cumbre también se vio perturbada. El autobús que debía transportar al medio centenar de periodistas gráficos a la recepción de los jefes de Estado y de Gobierno nunca pudo llegar a su destino, debido a que la policía no podía garantizar su seguridad.

Ante los disturbios del sábado, policía fue autorizada para utilizar “poderes especiales” contra los manifestantes

Como respuesta a los disturbios, la destrucción, el caos y la violencia causados por los manifestantes el sábado por la tarde, la policía recibió del gobierno poderes especiales para proteger la Cumbre del G20 ayer domingo en el centro de Toronto. Según se supo ayer temprano por la mañana, las autoridades canadienses han autorizado a los agentes situados en el perímetro que rodea el Centro de Convenciones de Toronto a utilizar a su discreción "la fuerza que sea necesaria", sin restricciones, contra cualquier persona que esté a menos de cinco metros de la valla de seguridad. El Centro de Convenciones Metro Toronto es el lugar en el que se desarrolló la Cumbre del G20 el sábado y domingo. Los poderes extraordinarios que ha recibido la policía incluyen la obligación de toda persona que se acerque a la valla a identificarse e indicar la razón de su presencia.

Un portavoz policial dijo a la televisión pública CBC que en las últimas horas, desde que entraron en vigor los poderes extraordinarios, han arrestado "dos o tres personas" en las proximidades de la valla. Igualmente, horas antes del inicio de las cumbres un juez rechazó la petición de grupos de activistas para impedir que la policía canadiense utilice "cañones de sonido" como arma para dispersar multitudes durante la Cumbre del G20. Pero el juez limitó la forma en que la policía puede utilizar el controvertido aparato. Según su decisión, la policía sólo pudo utilizar el aparato a intervalos cortos y con una potencia inferior a los 111 decibelios. Grupos de activistas habían solicitado que el juez prohibiera el uso del "cañón", que emite sonidos que pueden incapacitar, al considerar que la herramienta causa daños permanentes e infringe su capacidad para protestar.

Servicio de metro volvió a la normalidad ayer por la mañana  

Uno de los servicios más importantes de la ciudad afectados por los disturbios fue el del metro de la TTC y trenes de GO Transit, que tuvieron que cancelar las operaciones en todas sus estaciones del centro de la ciudad desde el sábado por la noche hasta ayer domingo por la mañana, mientras la policía trataba de estabilizar la situación y restaurar la paz y el orden. Oficiales de la Comisión de Tránsito de Toronto determinaron que los autobuses, trenes y tranvías podían operar de acuerdo a los programas normales ayer domingo por la mañana. El servicio arrancó a las 9 de la mañana en el sistema de GO Transit en la estación de Union. Sin embargo, la administración de ambos servicios pidió a los usuarios revisar constantemente las páginas de internet y mantenerse atentos a la prensa en caso de que se decretaran nuevos cierres. El sábado por la noche, la TTC anunció que todas las estaciones que van desde George-Spadina, pasando por Union y hasta llegar a la estación de Bloor y Yonge permanecerían cerradas por el resto de la noche.

Los servicios de tranvías fueron suspendidos entre las avenidas Spadina y Broadview, al sur de Bloor, así como varias líneas de autobuses y otras disrupciones menores. Aunque la TTC puso una flota especial de autobuses en servicio para tratar de compensar el cierre del metro esto no fue suficiente. Líneas como la que va desde la estación de Bathurst hasta la calle Front fueron reemplazadas por autobuses, al igual que la que va desde Castle Frank hasta Front. Sin embargo, otras líneas en el corazón de la ciudad fueron totalmente cerradas y no reemplazadas.

Entre los afectados también se vieron algunos hospitales, todos los cuales fueron sometidos a cierres por las protestas. Esta situación de alarma fue retirada ayer domingo por la mañana. El sábado por la tarde, los hospitales que se localizan en la ruta seguida por los manifestantes, decidieron restringir el acceso a la gente. Solamente los pacientes y sus familiares directos, así como personal propiamente identificado, podían ingresar a las instalaciones, de acuerdo a órdenes giradas por la Red de Salud de Toronto. Guardias de seguridad fueron colocados en las entradas de los hospitales. Los pacientes de emergencias fueron los únicos que pudieron tener acceso irrestricto a los hospitales.

Además del transporte público y los hospitales, varios negocios se vieron también afectados por los disturbios.

Por ejemplo, el Eaton Centre fue literalmente cerrado alrededor de las 3:30 de la tarde del sábado, dejando a miles de personas atrapadas en el interior mientras los anarquistas continuaban su paso destructivo por la zona. El centro comercial más grande de Toronto reabrió ayer domingo en horarios normales. El concierto del afamado violinista holandés Andre Rieu, que iba a ser realizado el sábado por la noche en el Air Canada Centre, fue también cancelado ante los disturbios. Los automovilistas enfrentaron terribles embotellamientos, con carriles obstruidos por los manifestantes, calles cerradas por la policía y gran cantidad de escombros y autos en llamas que interrumpían también el paso.

El Popular. Toronto, 28 Junio 2010.
 
Advertisement

Subscribete a nuestro Newsletter Semanal

Devocionales, noticias, musica, vidoes y mucho mas.

Reuniones & Eventos

Sat, Feb 11th, @9:00am - 03:00PM
Retiro para Varones
Sat, Feb 11th, @5:00pm - 07:00PM
Reunión de Varones
Sun, Feb 12th, @2:30pm - 06:00PM
Reunión General
Sat, Feb 18th, @9:00am - 03:00PM
Retiro para Mujeres
Que edad tienes?
 
Visitors: 3389283
© 2012 IGLESIA VERBO CANADA
Design: Reinhard Productions