Actitudes del desafiar PDF Print E-mail
LIDIANDO CON EL DESAFIAR
Por Charles R. Swindoll                                                              
Deuteronomio 21:18-21

El desafiar y la tensión son co-conspiradores inseparables. Juntos, ellos maquinan robarle su paz mental.

Aunque el término desafiar no aparece en las Escrituras, hechos y actitudes de desafío sí lo hacen a menudo. Sin importar cual sea el término, la escena nunca es bonita. Lo mismo es verdad en la vida hoy en día… pero la tragedia es que el desafiar es permitido frecuentemente y algunas veces totalmente ignorado, dejando a otros a la puerta de sus serias consecuencias. ¡Allí ya hablamos de quebrantamientos por tensión! Dios nunca pasa por alto o disimula el desafiar. Él trata con ello, y nosotros debemos tomar nuestras pautas de nuestro Señor.

Demos un vistazo rápido a la actitud de Dios, Su aborrecimiento de actos rebeldes. Por favor considere Deuteronomio 21: 18-21. Aunque este evento ocurrió en los días cuando la severidad del castigo era mucho más grande que hoy, aún así revela cuan fuerte es el sentimiento del Señor al respecto del desafío.

Asumo, por la forma en que esta narración se desarrolla, que la persona en consideración es un joven – con edad suficiente para vivir fuera de su hogar, pero tal vez no totalmente listo para eso. Vive bajo el techo de sus padres pero ha estado demostrando independencia insubordinada. Su estilo de vida revela una determinación inquebrantable de salirse con la suya.

“Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde,  que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre,  y habiéndole castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad,  y a la puerta del lugar donde viva; y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde,  no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán,  y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá,  y temerá”

Recuerdo la primera vez que leí ese pasaje; ¡Era un adolescente! De hecho, ya me estaba poniendo muy grande para mis pantalones. Pensé sobre esas palabras hasta bien avanzada la noche, créanme. Aún puedo recordar el escalofrío que corrió por mi espalda cuando me di cuenta de cuan serio toma Dios el desafío. ¡También me sentí agradecido de no estar viviendo bajo la ley! El Señor no hizo ninguna provisión para insolencia doméstica, aún cuando el niño viviendo en el hogar estaba llegando a  ser adulto. El desafiar nunca es excusable, nunca de poco interés.

Antes de continuar, tal vez debo clarificar que este pasaje no está sugiriendo que los padres tienen el derecho de ser dictadores déspotas en el hogar, maltratando y manipulando a sus hijos, ¡No! Por favor observe que los padres mencionados en Deuteronomio 21 aparentemente habían tratado de trabajar con su hijo – sin ningún resultado. Él desafió su autoridad. Él rehusó cooperar, cortar su hábito de emborracharse, controlarse en otras cosas también. Este joven estaba convirtiendo el hogar en un “infierno en la tierra”. Él dejó a los padres sin ninguna otra alternativa que llamar a las autoridades de la ciudad a que ayudaran, lo cual ocurre aún hoy.   
¡Padres, tomen tiempo para observar! La paz, los estándares morales, y el gozo de su hogar no deben ser sacrificados en el altar de la indulgencia. El desafío enviará fracturas tensiónales a través de la estructura del hogar al igual que arruinará una vida. Si usted no lidia con ello, ¿Quién lo hará? Créame, el maestro en la escuela o el ministro en la iglesia no puede tomar el lugar del padre en el hogar.
En los días de Samuel, vivió un rey obstinado llamado Saúl. En una ocasión el rey Saúl hizo su cosa propia, en desafío a las instrucciones de Dios a través del profeta-juez Samuel. El profeta fue enviado por Dios para afrontar al rey. Saúl se excusó, se retractó, racionalizó, y aún negó ser desafiante. Finalmente, Samuel ya tubo suficiente. Vio directamente a Saúl, lo señaló con su largo y huesudo dedo y dijo “como pecado de adivinación es la rebelión,  y como… idolatría”. ¡Esa es una tremenda declaración! La versión “The Living Bible” captura ese pensamiento en esta paráfrasis: Porque la rebelión es tan mala como el pecado de brujería, y la obstinación es tan mala como adorar ídolos. (1Samuel 15:23ª TLB).

La próxima vez que sea tentado a pasar por alto el desafío, recuerde esa analogía.   

(*) En inglés hay dos palabras para “desafío”: “Chalenge” que es un reto o desafío a hacer algo y puede usarse con connotación positiva; y “defiance” que es retar o desafiar con connotación negativa. En este estudio es esta segunda connotación a la que el autor se refiere.


DESAFIAR: UNA ADVERTENCIA BÍBLICA
por Charles R. Swindoll
1Reyes 11:1-8

En cuanto al tópico de rebelión se trata, la historia del Rey Salomón es bastante increíble. A pesar de que era brillante, rico, capaz, y el hijo de un padre famoso, Salomón llegó a ser un hombre carnal insolente. Necesitamos ver como Dios lidió con él—la epítome del desafiar.

La parte de la biografía de Salomón que nos interesa hoy está grabada en 1Reyes 11. Éste no es un hijo adolescente rebelde viviendo bajo el techo de sus padres; éste es un hombre de mediana edad que ha alcanzado el pináculo del éxito. (Recuerde, no hay restricción de edad para el desafiar---usted puede ser desafiador y estar avanzado en años. Usted puede ser desafiador como niño, como adolescente, o como adulto). Para este tiempo, Salomón ya estaba “dirigiendo el show” del reino. Pero como un rayo saliendo de la nada, se desenfrenó. Él ha de haber pensado, “Lo voy a hacer a mi manera de todos modos”. Él parece haber cambiado de un día para otro. Cuando eso pasa, es tiempo para que personas como nosotros nos sentemos y aprendamos algunas lecciones. La vida de salomón continúa siendo una advertencia a todos nosotros.

De hecho, el desafío de Salomón no fue una cosa repentina. Para nada. Hubo algunas semillas que él había plantado temprano en la vida las cuales él cosecho mas tarde cuando adulto. Las primeras fueron semillas de compromiso. ¿Se recuerda cuando el tubo una alianza con el Faraón y se casó con la hija de Faraón? La historia esta grabada en 1Reyes, capítulo 3. Como resultado de esa alianza comprometedora, él empezó a hacer concesiones en su caminar espiritual. Las semillas del compromiso crecieron hasta la pérdida de distinción como un hombre de Dios sensitivo. Él perdió su distinción como un gobernante Judío monoteísta. Él había sido instruído no cohabitar ni siquiera mezclarse con mujeres foráneas. Su formación Judía incluía fuertes advertencias en contra de casarse con gentiles. Las semillas del compromiso fueron ahora cosechadas en la pérdida de distinción.  
   
Un poco mas tarde en su vida, Salomón plantó semillas de extravagancia. Él vivió extravagantemente. Él gastó extravagantemente. Él edificó extravagantemente. No hubo parámetros para su presupuesto. Él fue capaz de comprar a su antojo, edificar lo que deseara, y vivir donde quiera y en cualquier forma que él deseara. Auto control y restricción no estaban en su vocabulario. En el diario que él guardó, Eclesiastés, descubrimos que su estilo de vida desenfrenada le guió al cinismo, al aburrimiento y a la desilusión. Tal es el fruto de la extravagancia.

Tercero, no hubo rendición de cuentas. Mientras de cerca usted estudia sus hábitos administrativos, lo más que se da cuenta que Salomón nunca estuvo dispuesto a rendir cuentas – no a ninguno de sus consejeros, no a ninguno de los profetas, no a ninguna de sus esposas que lo rodeaban. Nunca leemos de Salomón que pidiera respuestas directas o que escuchara a un consejo sabio. Él menciona la sabiduría de ello--- teóricamente--- en el libro de Proverbios, pero está conspicuamente ausente en su vida. Él operó como el Llanero Solitario. Él fue de mente cerrada. Ultimadamente, él ignoró lo que Dios estaba diciendo a través de Sus voceros, lo cual es letal para cualquier líder.

Las semillas de falta de rendir cuentas finalmente fueron cosechadas… como siempre son. ¿El fruto? Independencia sin chequeo. Nadie puede escaparse con falta de rendición de cuentas. Después de un tiempo, usted tiene que pagar la factura. Y eso es lo que Salomón hizo en los últimos años de su vida.

Una categoría mas de semillas debe mencionarse---las semillas de idolatría. Cuando cosechada, la idolatría guía a concupiscencia y desafiar abiertamente. Es allí donde encontramos a Salomón en 1 Reyes 11. El hombre esta viviendo en el retrogradar desenfrenado de la carnalidad. Él no lo sabe, pero está a punto de ser tratado por el Señor Dios, quien siempre da al desafío una vista sombría.

“Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros;  porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas,  pues, se juntó Salomón con amor” (1Reyes 11:1-2)  

Salomón no solo se casó con mujeres foráneas, se casó con muchas de ellas, en directo desafío a las Escrituras. El desafío siempre niega las escrituras obstinadamente---no ignorantemente, obstinadamente. ¿Y se dio cuenta como termina el verso 2? “se juntó Salomón con amor”. Él alardeó de ello. No solo las abrazó, las abrazó públicamente. No solo se casó con ellas, las cortejó enfrente del pueblo de Israel. No simplemente se entretuvo… él se juntó con amor.

No deberíamos de sorprendernos al leer en el siguiente verso mismo que “sus mujeres desviaron su corazón” (11:4) Nosotros no usamos esa expresión hoy en día. Usamos las palabras “lo apagaron”. Él fue “apagado” con relación a cosas espirituales. Tome tiempo para darse cuenta de la cosecha de las semillas de desafío de salomón en los versos 4-8. Su desafío fue su caída. En la parte tres veremos la respuesta de Dios.


LA ACTITUD DE DIOS HACIA EL DESAFIAR
por Charles R. Swindoll
1Reyes11:6-9

Salomón plantó semillas de obstinación e independencia que dieron como cosecha una rebeldía de corazón en su edad madura. Veamos lo que Dios hizo en respuesta al desafío de Salomón. Lea 1Reyes 11:9-11. Su primera reacción fue una fuerte declaración de ira divina. De primas a primeras: “Y se enojó Jehová contra Salomón” (v.9)

¡Que balance tan refrescante, que aliento de aire limpio! ¡Desde luego que Dios estaba enojado! Semana tras semana  oímos acerca del amor de Dios. Se nos dice acerca de la compasión y la misericordia y la gracia de Dios, y ciertamente se nos debe decir. ¿Pero a expensas de excluir la ira de Dios? ¡Pienso que no! Cuán fácil es olvidar que Él es santo. Cuan escasamente escuchamos enseñanza sobre la ira de Dios, del celo que Dios tiene por la pureza de Su pueblo. Márquelo con letras resaltadas: El desafiar todavía enoja a Dios.

No hace mucho tiempo, hice un estudio escritural sobre la ira divina. Para decirle la verdad, yo estaba maravillado de cuan frecuente la palabra ira aparece en la Biblia con relación a Dios. Por lo general, la palabra encendida acompaña el término. Su ira es encendida a menudo. Nuestra palabra en inglés tiene en mente la idea de despertar o remover algo o empezar a encender unas ascuas. Usualmente se relaciona a encender un fuego. La palabra hebrea traducida encender viene de una raíz que sugiere “ser calentado al punto de irritación” Irrita a Dios cuándo mira a Sus hijos caminar en contra de Su plan. Repito, aún le causa ira.

Tengo varios libros viejos Puritanos. Cada vez que los leo, me encuentro recordado de la santidad de Dios. Dios está listo para lidiar con Su pueblo, a pesar de las enseñanzas modernas de nuestros días. Necesitamos el recordatorio de que Él continúa celoso por nuestro corazón, y cuando caminamos contrario a Su camino, el trata con nosotros. La Biblia está repleta de ilustraciones tales como ésta.

¿Es Él paciente? Sí. ¿Amoroso? Desde luego. ¿Misericordioso? Siempre. ¿Pero Santo? ¿Y celoso?  Absolutamente. Nunca, jamás olvide que cuando servimos a los ídolos de nuestra propia vida, el Señor se enoja porque nuestro corazón se apaga para con Él. Aún su longanimidad tiene un límite; Su paciencia llega a un fin.  Es como mis familiares solían decir cuando yo finalmente me excedía. En un tono claramente reservado para poner fin,  ellos dirían: “Charles, ¡BASTA YA!” ¡Oh--- esas dos horribles palabras! “Basta ya” ¡Cuanto anhelaba yo un lugar para esconderme… o la venida del Señor por los Suyos!
 

A veces Dios le dice a Sus hijos, “¡Basta ya!, ¡No mas!” e inmediatamente actúa. Desafiar, encuentro más a menudo que cualquier otra actitud, es la cosa que enciende la ira de Dios. Nunca olvidemos que nuestro desafío Le da todo derecho de estar enojado. Hemos roto Su plan santo para nosotros. Él quiere que caminemos en la luz, en comunión con Él, tal y como Él está en la luz.

¿Se dio cuenta como dijo Dios que removería el reino de Salomón? Acorde al verso 11, Él le “romperá” el reino. R-O-M-P-E-R. Eso, mis amigos, es una fractura seriamente enfatizada. Cuando nosotros exhibimos una actitud desafiante, forzando al Señor a intervenir y lidiar con nosotros, es una experiencia desgarradora. Es el arrancamiento de cosas que son muy importantes para nosotros. Nuestra paz y calma son disturbadas. Nuestras relaciones diplomáticas con la gente son agitadas. No nos llevamos bien con nuestros compañeros como una vez lo hicimos. Todo eso es el desgarramiento de reinos que fueron edificados en una actitud desafiante.

No pasemos por alto la misericordia de Dios aquí. Él dice en los versículos 12 y 13: “Sin embargo,  no lo haré en tus días,  por amor a David tu padre;  lo romperé de la mano de tu hijo. Pero no romperé todo el reino,  sino que daré una tribu a tu hijo,  por amor a David mi siervo,  y por amor a Jerusalén,  la cual yo he elegido”. Esas son palabras duras, fuertes. Francamente, la gente desafiadora solo oye palabras duras, fuertes. Ellas no están escuchando a los susurros de los movimientos tranquilos de Dios.

Así que, vemos que Dios responde a la actitud desafiante con ira justa. Él también actúa. Hablaremos de eso en la parte Cuatro.

DIOS ACTÚA EN RESPUESTA AL DESAFIAR
por Charles R. Swindoll
1 Reyes 11:14-40

El Rey Salomón plantó semillas de obstinación e independencia que dieron una cosecha de rebelión en su corazón. La primera reacción de Dios al desafío de Salomón fue una fuerte declaración de ira divina (1 reyes 11:9). Muy bien, ¿Qué más hace el Señor? Después de declarar Su ira, Él levanta adversarios humanos. Mire cómo es que Él lo hace--- es intrigante. Lea cuidadosamente 1 Reyes 11:14 y luego el verso 23. [Y Jehová suscitó un adversario a Salomón:  Hadad edomita,  de sangre real,  el cual estaba en Edom… Dios también levantó por adversario contra Salomón a Rezón hijo de Eliada,  el cual había huido de su amo Hadad-Ezer,  rey de Soba].

Salomón probablemente no sabía nada acerca de Hadad. Él era un edomita, anteriormente un rey en proceso que nunca lo logró. Él era un hombre olvidado. Pero no para Dios. Vea usted, cuando el Señor vio el desafío en la vida de Salomón, Él empezó a silbar a los adversarios, muy parecido a cuando usted llama a los perros contra un atacante. “¡Hadad, sobre él!”

Hay otro adversario que Dios usó para afligir a salomón. Lea los versículos 23 y 24. El hebreo dice que Rezón dirigió “hombres que habían matado”. La banda merodeadora un cuerpo de hombres asesinos. Rezón vive en Damasco, y Salomón no sabe nada acerca de él. Todo le está yendo bien al extravagante salomón. Él está como valsando por los primeros veinte años de su vida, relajándose. Toda clase de palacios, graneros y ciudades están siendo edificados. Todo parece estar navegando tranquilamente. Pero la erosión está sucediendo. Muy silenciosamente, Salomón se vuelve contra Dios, sin saber nada acerca de un tipo llamado Hadad o de otro llamado Rezón. Sin embargo, ninguno de ellos jamás olvidará a David y su reino. Finalmente, ambos hombres hacen su movimiento por tanto tiempo esperado. ¡Operación venganza!

Y [Rezón] fue adversario de Israel todos los días de Salomón; y fue otro mal con el de Hadad, porque aborreció a Israel, y reinó sobre Siria. (v. 25)

Así que hubo maldad causada contra Salomón por Hadad. También hubo estrago por medio de otro adversario llamado Rezón. Deduzco que desde este tiempo en adelante, estos tipos empezaron a acosar y a hacer la vida generalmente miserable para un rey que ni siquiera había sabido que esos malos perros existían. Dios los desato a ambos “¡tras él Hadad! ¡Tras él Rezón!”

¡Hablando de ser practico! Cuando tenemos la audacia de desafiar al Dios viviente, cuando caminamos contrario a Su santidad y resistimos Su autoridad sobre nuestra vida, Él tiene formas de llamar toda clase de perros de un sinnúmero de callejones. Nosotros ni sabemos que están allí, ¡entonces bum!

Él los trae. Algunas veces vienen en la forma de una memoria… te espanta, no te deja solo, permanece allí y te hostiga. Se mantiene sobre ti. Te encuentras intranquilo. Es como un sobre tu espalda--- se queda, hostiga, trabaja, acosa, te golpea dejando moretones emocionalmente. Quizás tu sentido de desafiar se ponga más fuerte, y endurezcas tu cuello y mantengas tu posición. ¿Adivina qué? Dios solo llama más de esos perros del callejón. “Atáquenlo, trabajen en él”. Tal como a Dios nunca se le acaban los “empleados” o “peones” Tampoco se le acaban los “perros de ataque”.

Él persistente cuando está lidiando con el desafío. Él no dará alivio a sus hijos que deliberadamente se alejen de Su voluntad. Eso incluye a sus hijos que pudieron haber crecido en el Señor pero que ahora andan desenfrenados. Ellos tienen sus propios Rezónes y Hadades, confíe en mí. Es tan solo cuestión de tiempo antes de que se rindan.

Hace muchos años memoricé una declaración hecha por Lord Byron en su obra “Childe Harold´s Pilgrimage” (el peregrinaje de Childe Harold) Encuentro el contenido apropiado y penetrante: Las espinas que he cosechado son del árbol que planté.--- me han espinado--- y he sangrado: Debí haber sabido que fruto brotaría de tal semilla.

Las semillas que uno planta crecen. A menudo producen espinas feas y traicioneras. Crecen a tal proporciones que muerden y pican y hieren y nos infectan. Dios usa esas espinas para puyarnos, para regresarnos al camino correcto. ¿Por qué? Él es celoso por nuestra vida. Él extraña la relación cercana que una vez tuvo con nosotros.

Hay una persona más que usted debe conocer. Los otros dos adversarios de Salomón trajeron opresión externa. Este hombre trajo rebelión interna. Jeroboam estaba en camino a la cumbre de la escalera del Reino. ¿Por qué? Él se había Ganado el corazón del rey. Luego, aplicó un golpe en medio de esta promoción, ¡zas! Se volvió y se reveló contra Salomón. Captó eso en 11:26 “[Él] alzó su mano contra el rey”. Las palabras alzó su mano vienen de un verbo raíz en Hebreo que significa “alzar la mano de uno en contra”. Tal vez él peleó físicamente contra Salomón en adición a la miseria que le trajo al rey. ¡Que adversario! Él hizo un “trabajo interno” contra Salomón.

Así que Salomón, quien meses antes había conocido solo relajamiento y extravagancia al punto del aburrimiento, ahora es confrontado por pit bulls como Hadad y Rezón, tan bien como un sigiloso Doberman, Jeroboam, mordiendo y gruñendo y peleando con él, el rey. Hay un proverbio que describe ampliamente la miseria de Salomón. “el camino de los transgresores es duro” (Proverbios 13:15). Usted no puede desafiar al Señor viviente sin que la miseria le acompañe.

David escribe en el Salmo 32: “Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano” (v.4).

Los sabuesos del Señor son mucho más efectivos que los más finos del FBI. Él siempre atrapa a su hombre---o mujer. ¡Siempre! Él sabe en donde estamos en todo tiempo. Él no se rendirá.

¿Está viviendo una situación difícil en su hogar ahora mismo? ¿Está teniendo dificultad con desafío entre aquellos que trabajan bajo usted o sirven sobre usted? Él Señor nunca ha encontrado alguien que le iguale. Él nunca es intimidado por el desafío. Él solo se mueve tan despacio a veces, ¿verdad? ¿No desearía usted que Él se montara sobre Su caballo y corriera más rápido? “Vamos Señor, ¿Cuanto más va a durar esto?” Yo lo entiendo, yo he hecho la misma pregunta.

Versículo 40 de 1 Reyes11 dice: “Por esto Salomón procuró matar a Jeroboam, pero Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, a Sisac rey de Egipto, y estuvo en Egipto hasta la muerte de Salomón”

Como que si la presencia de adversarios no fuera suficientemente mala, él también encuentra frustración personal. Quiero decir, aquí está el rey. Seguramente que él puede matar a cualquiera en la tierra. Él aún tiene un ejército disponible. ¡Pero aquí está un tipo que se escapa! Salomón está tan frustrado---ni siquiera puede poner a un franco tirador sobre Jeroboam y acabarlo. Es como que si sus manos estuvieran atadas. Así es cuando usted está desafiante; las cosas rehúsan funcionar. Trate todo lo que quiera, usted no puede encontrar alivio en el mal obrar.

 

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