Apelamos o Murmuramos PDF Print E-mail

Apelar, es un elemento fundamental del principio de autoridad, y es el medio adecuado para tratar situaciones de posibles conflictos entre gobernantes y gobernados.

Toda persona bajo autoridad, tiene el deber de apelar, cuando considere que su autoridad en determinado momento esté haciendo mal uso de la autoridad que le ha sido delegada, o cuando no se está de acuerdo con una decisión.
Desafortunadamente el mundo nos enseñó mal y en lugar de apelar, lo que hacemos es pelar (criticar), o apalear a la autoridad. Aunque estas palabras tienen bastante parecido en su fonética, sin embargo, en concepto difieren mucho. Analicemos el concepto que hay detrás de estas palabras para que renovemos nuestra mente con la palabra de Dios.

¿QUE ES PELAR (CRITICAR) A LA AUTORIDAD?
Pelar es un vocablo popular, cuya connotación implica: hablar a otros mal de la autoridad, juzgar negativamente sus acciones al no estar de acuerdo con alguna decisión o proceder, y murmurar contaminando a otros. La palabra correcta que define esta actitud equivocada, según la Biblia y el idioma español es MURMURAR. Pero para llamar su atención de una manera más pintoresca a esta realidad necesitada de cambio, escogí este vocablo popular, sabiendo que en este sentido, es muy bien entendido por la mayoría.

¿QUE ES APALEAR A LA AUTORIDAD?
Apalear, también es un vocablo popular que implica una actitud agresiva, ya sea verbal o física. En este enfoque, es el hecho de dirigirse a una autoridad atacándola y juzgándola sin control ni respeto; movido irracionalmente, sólo por las emociones.

¿QUE ES APELAR A LA AUTORIDAD?
Apelar es la actitud correcta de dirigirnos a nuestras autoridades, para solicitarles que se nos amplíe con información o evidencias, la razón de una decisión en la que no estemos de acuerdo. Es el hecho de solicitar que se revise una decisión, y para que con el aporte de nuestra perspectiva se considere su cambio. El diccionario de Noah Webster 1828, define ampliamente y con diferentes aplicaciones el concepto de apelar. El la define como: "apelar es el acto de recurrir a una autoridad superior, para solicitar la revisión de una decisión o causa controversial".

La Biblia nos exhorta a honrar y a sujetarnos a nuestras autoridades; entonces, la única alternativa que tenemos como cristianos nacidos de nuevo, en lugar de murmurar, es apelar. Con toda seguridad habrá situaciones en las que será necesario apelar a nuestras autoridades. En la Biblia encontramos muchos ejemplos de siervos que apelaron a sus amos, ciudadanos que apelaron a sus gobernantes, esposas que apelaron a sus esposos, hombres y mujeres que apelaron a Dios. Estos ejemplos nos enseñan algunos pasos o elementos necesarios para que nuestra apelación sea adecuada y correcta.

1. EXAMINE SUS MOTIVOS: El primer paso es examinarse para ver que es lo que realmente está motivando su apelación. Puede ser que usted esté pensando sólo en sus propios intereses y no está considerando a los demás. Puede ser que usted esté simplemente reaccionando por soberbia, o porque está acostumbrado a resistir a la autoridad en lugar de cooperar con ella.

2. ASEGÚRESE DE APELAR CON UNA ACTITUD ADECUADA Y A LA PERSONA INDICADA:
Si nuestra actitud es descontrolada y no estamos recurriendo a la persona en autoridad, estamos dando lugar a una actitud muy peligrosa y destructiva en el reino de Dios.

3. BUSQUE EL MOMENTO APROPIADO: Antes de presentar nuestra apelación, debemos asegurarnos que nuestra autoridad esté en el momento apropiado de dar atención a nuestra apelación.

4. DE INFORMACIÓN PRECISA: En el momento de apelar, seguramente va a ser necesario que usted transmita alguna información, o su punto de vista.

5. CONSIDERE CUIDADOSAMENTE LAS PALABRAS QUE VA A USAR. Siendo conscientes de lo que vamos a decir, tenemos que ser cuidadosos de las palabras que vamos a usar, para poder transmitir el sentido correcto de nuestra apelación.


6. MANTENGA UNA BUENA ACTITUD AUNQUE SU APELACIÓN HAYA SIDO RECHAZADA: La prueba máxima de nuestra verdadera actitud y motivación, no es cuando hacemos nuestra apelación, sino más bien cuando nuestra apelación es rechazada.

7. ORE POR SUS AUTORIDADES ANTES DE APELAR:
He dejado la oración en último lugar, no porque sea menos importante, sino más bien porque es un elemento clave en todas las experiencias y pasos que damos en la vida.

Después de todo lo expuesto, llegamos a la siguiente conclusión: usted y yo como individuos bajo autoridad, quedamos frente a un gran reto; revisar y cambiar o mejorar nuestra actitud en relación con nuestra autoridad. En lugar de deshonrarla murmurando, examinemos el motivo y la forma de nuestra apelación. Consideremos cómo la vamos a expresar, y en qué momento la vamos a exponer. Preparemos el corazón de la autoridad y nuestro corazón en oración, para que la apelación sea sabia y apropiada.

Recuerde, nuestra responsabilidad es solamente apelar, y de la mejor forma posible. Si nuestra apelación prospera o no, ese ya es asunto de decisión que queda en las autoridades, y en la mano del Señor. No esperemos que nuestra apelación sea aceptada siempre, sin embargo, comprometámonos ante Dios, a honrar a toda autoridad, y jamás, MURMURAR de ella.

 

Subscribete a nuestro Newsletter Semanal

Devocionales, noticias, musica, vidoes y mucho mas.

Reuniones & Eventos

Fri, May 25th, @8:00pm - 11:50PM
VIGILIA
Sat, May 26th, @5:00pm - 07:00PM
Reunión de Varones
Sun, May 27th, @2:30pm - 06:00PM
Reunión General
Que edad tienes?
 
Visitors: 4420980
© 2012 IGLESIA VERBO CANADA
Design: Reinhard Productions