1. El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas. Proverbios 10:12
Una persona que odia, expondrá los errores de un individuo para causar discordia acerca de lo que ve, escucha, o de aquello que cree ser la verdad. Un chisme esparce y aumenta cada pequeño detalle al llegar a otras gentes. De otra manera, una persona que ama procurará aguantar al individuo que se encuentra en error, hasta que se inicie el proceso de sanidad, y el ministerio de la gracia de Dios pueda alcanzarle. Recuerda, que las palabras pueden romper una relación de amistad.
2. El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos. Proverbios 17:9
Mientras una persona que opera en amor debe cubrir el pecado de otros, asimismo, y al mismo tiempo, tiene una responsabilidad adicional. El amor cubre una multitud de pecados y a su vez confronta los pecados. El amor no solamente cubre el pecado permitiendo que el individuo haga lo que quiera hacer. No, el amor cubre el pecado, protegiéndolo, para que la persona no quede expuesta frente a otras gentes, y entonces, confronta ese pecado en su vida.
3. Más vale ser reprendido con franqueza que ser amado en secreto. Más confiable es el amigo que hiere que el enemigo que besa. Proverbios 27:5-6
Una persona que actúa en el amor bíblico, al cubrir los pecados de otro, no solo los esta cubriendo, pero esta tomando la responsabilidad de reprenderlos. Aquellos que me aman, van a exponerme los errores que perciben en mi vida, esto puede ser a través de la comunicación, actividades, o de alguna otra manera. Yo encuentro que necesito esos amigos que me protegen y que guardan un buen testimonio de mi persona, pero aun en la intimidad de nuestra amistad, a su vez, también pueden hablar francamente conmigo.
Mi esposa es mi mejor amiga. Si existe algo mal en mi vida, como desánimo, temor, o confusión, ella me lo hace notar rápidamente. Ella no dice, todo está bien. Tú eres el pastor, y por eso no puedo decirte nada. No, al contrario, ella me protege, me rodea y me comparte la Palabra de Dios al respecto.
Tu tal vez digas, “Bueno, pero a mi no me gusta tener amigos que me indiquen lo que hago mal. Porque cuando lo hacen, eso me lastima”. Debes ser muy cuidadoso. Tal vez lo que tú estás interpretando como dolor, puedan ser las heridas que Dios esté planeando tocar para iniciar tu proceso de sanidad.
A. Los chismes y las calumnias lastiman a otros.
1. Meterse en pleitos ajenos es como agarrar a un perro por las orejas. Como loco que dispara mortíferas flechas encendidas, es quien engaña a su amigo y explica: « ¡Tan sólo estaba bromeando!» Sin leña se apaga el fuego; sin chismes se acaba el pleito. Con el carbón se hacen brasas, con la leña se prende fuego, y con un pendenciero se inician los pleitos. Los chismes son como ricos bocados: se deslizan hasta las entrañas. Como baño de plata sobre vasija de barro son los labios zalameros de un corazón malvado. El que odia se esconde tras sus palabras, pero en lo íntimo alberga perfidia. No le creas, aunque te hable con dulzura, porque su corazón rebosa de abominaciones Proverbios 26:17-25
Cuando yo era pequeño, cometí el error de agarrar a un perro por las orejas, tratando de montarlo. Pero para mi sorpresa, el perro gruñó, se volteó, y me mordió. Así como un perro al que se agarra por las orejas te morderá, de la misma manera, un chismoso, esparcirá chismes, y causará heridas en todo el medio donde él no tiene ingerencias. Tú necesitas reconocer y tener identificados a aquellos que causan divisiones. El chismoso tomará todo aquello que es aparente, lo aumentará, y lo multiplicará para mantener el fuego del chisme ardiendo, tanto tiempo como pueda. Las heridas pueden ser mucho más profundas cuando un chismoso esparce contienda en donde él no tiene ninguna ingerencia.
2. En la enfermedad, el ánimo levanta al enfermo; ¿pero quién podrá levantar al abatido? Proverbios 18:14
Para prevenir heridas a través de un chismoso en tu vida, tú debes identificar a las personas que se acostumbran meter en los asuntos de otras gentes, y debes mantenerlos a una considerable distancia de ti. Hay personas que solo andan buscando las manchas de los demás, y si se les da la oportunidad, lo esparcirán a todo aquel que esté dispuesto a escuchar. Acabamos de leer en Proverbios 26:23 acerca de los “labios que queman” los cuales no pueden esperar para esparcir palabras malignas”, acerca del corazón malvado, que es como escoria de plata echada sobre el tiesto. Esto significa que es como una pieza de cerámica rota, la cual se mira muy linda por el exterior, pero es solo barro en su interior. El versículo 24 dice, “El que odia disimula con su labios”. Una persona que odia siempre está hablando para separar, dividir, y traer discordia entre otros. El versículo 25 nos advierte de no creer las palabras de un chismoso, porque no podemos creer tampoco en las motivaciones secretas de su corazón.
Aquí, la Palabra dice que donde no hay leña, el fuego se apaga; y donde no hay chismoso, cesa la contienda. Si la gente rehusara involucrarse en los asuntos de otros, la enfermedad transmitida a través de las palabras entre unos y otros cesaría. Evalúa a la gente de éxito alrededor de ti. ¿Son capaces de sostener relaciones sociales con otros, o acaso acostumbran romper sus promesas con otros? ¿Están siempre rodeados de discordia? ¿Aman criticar lo negativo de otras personas? Identifica a aquellos que te podrían herir si les dieras la oportunidad, y a aquellos cuyas palabras te podrían herir. Yo oro diariamente que Dios me libre de hombres necios y malvados, porque no todos tienen la misma fe. Yo oro que el escudo de fe se levante alrededor del Cuerpo de Cristo, y que las palabras de los chismosos y las semillas de negatividad sembradas por personas divisoras, sean regresadas sobre sus propias cabezas. Yo oro que aquellos que desean las verdades puras de la Palabra de Dios, lo sigan con todo su corazón, y que Dios los proteja y libre del dolor de las palabras chismosas.
B. Los Chismes y los Chismosos crean acechanza para si mismos.
Cuando una persona habla en contra de otros, usando palabras negativas de odio, amargura, envidia, celos, contienda, orgullo, y buscando solo su propio provecho, no solo ata a aquellos en contra de quienes habla, pero también a si mismo. Leemos en el libro de Proverbios.
1. Los labios del necio son causa de contienda; su boca incita a la riña. La boca del necio es su perdición; sus labios son para él una trampa mortal. Proverbios 18:6-7
Como estudiamos antes, una acechanza es una trampa que ata a una presa inocente. Así, las palabras que son habladas desde los labios de un tonto vienen a traer destrucción para su propia alma. Sus acciones negativas van a afectar su mente, voluntad y emociones.
2. Los chismes son deliciosos manjares; penetran hasta lo más íntimo del ser. Proverbios 18:8
Aquellos que esparcen cosas negativas de otros, son tontos cuyas palabras atan su propia alma e inflingen dolor a sí mismos y a las vidas de otros.
3. Escucha, oh Dios, la voz de mi queja; protégeme del temor al enemigo. Escóndeme de esa pandilla de impíos, de esa caterva de malhechores. Afilan su lengua como espada y lanzan como flechas palabras ponzoñosas. Emboscados, disparan contra el inocente; le tiran sin temor y sin aviso. Unos a otros se animan en sus planes impíos, calculan cómo tender sus trampas; y hasta dicen: « ¿Quién las verá?» Maquinan injusticias, y dicen: «¡Hemos tramado un plan perfecto!» ¡Cuán incomprensibles son la *mente y los pensamientos *humanos! Pero Dios les disparará sus flechas, y sin aviso caerán heridos. Su propia lengua será su ruina, y quien los vea se burlará de ellos. La *humanidad entera sentirá temor: proclamará las proezas de Dios y meditará en sus obras... Salmo 64:1-9
Una persona que habla palabras negativas acerca de otro individuo, se está arriesgando a que sus propias palabras caigan sobre él mismo, hiriéndolo dolorosamente. Asimismo, el acusador de los hermanos puede venir y decirle, “Si la otra persona no hubiera actuado de esta manera, tu no estarías en este lío.” ¿Recuerdas el engaño del pecado? Es lo que hace que la gente crea que es la culpa de los otros. No. La condición de una vida chismosa es resultado de ser negativo, y una persona contenciosa; sus palabras han caído sobre su propia cabeza. Sus propias acciones tontas, no las acciones de otros han causado esas heridas de chismes. De hecho, una persona que siembra pleito generalmente se encuentra viviendo en medio del dolor, porque está cosechando sus propias palabras.
4. El malvado trama el mal en su mente, y siempre anda provocando disensiones. Por eso le sobrevendrá la ruina; ¡de repente será destruido, y no podrá evitarlo! Proverbios 6:14-15
Yo he podido ver a mucha gente que se entregan a pensamientos malosos y chismosos, y van sembrando discordia entre hermanos. Y se que eventualmente, sus vidas vendrán derrumbándose en derredor de ellos; y mi corazón se duele por el deseo de sanarlos de esas heridas que ellos mismos se hicieron. La calamidad vendrá sobre ellos a causa de su propio pecado y tontería. Entonces dirán.
5. Mis maldades me abruman, son una carga demasiado pesada. Por causa de mi insensatez mis llagas hieden y supuran. Estoy agobiado, del todo abatido; todo el día ando acongojado. Salmo 38:4-6
Esta gente sentirá el dolor causado por sus propios pecados. Sus propias iniquidades los vencerá, y sentirán rechazo, diciendo. “Todos saben lo miserable que soy”. Pero tú puedes escapar de todo este dolor, simplemente rehusando ser chismoso.
C. La gente motivada maliciosamente maldice a otros.
1. Tienden sus trampas los que quieren matarme; maquinan mi ruina los que buscan mi mal y todo el día urden engaños... Salmo 38:12
¿Existe gente motivada maliciosamente? ¡Definitivamente que si! Y no son necesariamente chismes que transmiten pecado sobre sus propias vidas, hiriéndose asimismo con su propia tontería. De todas formas, existe gente que intencionalmente busca lastimar. Ellos se proponen lastimar al justo y se regocijan cuando algo le va mal al justo. A ellos les encanta decir, “ves, te lo dije. Esa persona estaba fuera del orden de Dios, y yo solo esta esperando que recibiera su propia destrucción”.
Esta gente maliciosa a menudo toma como su objetivo personas que no están viviendo en dolor, maldad, o chismes, pero que aún se están guardando de pecar. Sin ninguna advertencia, podemos encontrarnos con gente maliciosa, con deseos engañosos para intencionalmente mentirnos y colocar acechanza en nuestra contra. Recuerda, que la maldición sin causa no llegará (Proverbios 26:2). Tú no debes dar ninguna oportunidad a esas intenciones maliciosas. Esas maldiciones no pueden llegar a ti, a menos que tú les abras la puerta en tu vida. Protégete de los deseos malignos de otros, y de sus maldiciones, alzando el escudo de la fe “y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios”.
2. Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Efesios 6:16-17
En el Salmo 35:4-6, el salmista escribió lo siguiente:
Queden confundidos y avergonzados los que procuran matarme; retrocedan humillados los que traman mi ruina. Sean como la paja en el viento, acosados por el ángel del Señor; sea su senda oscura y resbalosa, perseguidos por el ángel del Señor.