Tres Respuestas Equivocadas al Espíritu Santo PDF Print E-mail
“Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo… no contristéis al Espíritu Santo de Dios…No apaguéis al Espíritu”. (Hechos 7:51; Efesios 4:30 y 1Tesalonicenses 5:19).

   Es la voluntad de Dios que nosotros caminemos en dependencia diaria del Espíritu Santo. Es el deseo de Dios que lo busquemos por la llenura de la obra del Espíritu en, y a través de, nuestras vidas. Tres respuestas equivocadas que socavan la voluntad de Dios son resistir, contristar y apagar el Espíritu del Señor. Cuando Esteban estaba en juicio delante de los líderes religiosos de Israel, él predicó un sermón poderoso declarando la fidelidad de Dios para su, consistentemente infiel, nación. Él concluyó su mensaje con una evaluación punzante, radical y exacta. “¡Duros de cerviz,! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo;  como vuestros padres,  así también vosotros.” (Hechos 7:51).

   Aquí se nos dan las clases de actitudes que se oponen a la obra del Espíritu. Esta gente era “dura de cerviz” Eran tercos y voluntariosos. Querían su voluntad, no la de Dios. También eran “incircuncisos de corazón y de oídos” No le permitían a Dios cortar la carnalidad de su ser interior. No le permitirían a Dios hablarles por medio de Sus mensajeros. Ellos eran auto justificados y auto suficientes. Cuando nosotros nos conducimos de esta misma manera, nosotros también estamos “resisti[endo] al Espíritu Santo”
   Cuando Pablo estaba escribiendo a la iglesia de Efeso, les ordeno: “no contristéis al Espíritu Santo” En el versículo siguiente él indicó las disposiciones que traen tristeza al Espíritu de Dios. “Quítense de vosotros toda amargura,  enojo,  ira,  gritería y maledicencia,  y toda malicia” (Efesios 4:31). Sí, el Espíritu santo es una persona, no meramente un poder o influencia. Él puede ser entristecido por nuestro comportamiento. Cuando nosotros, la gente de Dios, abrigamos amargura en nuestro corazón y palabras maliciosas en nuestra boca, estamos “contrist[ando] al Espíritu Santo de Dios”

   Cuando Pablo escribió a los santos de Tesalónica, los instruyó: “No apaguéis al Espíritu”. Así como el fuego puede ser apagado, las motivaciones del Espíritu Santo pueden ser estorbadas. Conforme leemos la palabra de Dios, el Espíritu puede estar avivando dentro nosotros un fuego espiritual de convicción. ¿Responderemos a esa influencia celestial, o la reprimiremos? Cuando el señor está encendiendo una visión de servicio a Él, ¿cederemos o la extinguiremos? Cuando el Señor nos está llamando a oración intercesora, ¿clamaremos a Él o reprimiremos ese deseo que Él está encendiendo? ¿Permitiremos que el Espíritu inflame dentro nuestro corazón, o “apagaremos el Espíritu”?
 

Subscribete a nuestro Newsletter Semanal

Devocionales, noticias, musica, vidoes y mucho mas.

Reuniones & Eventos

Fri, May 25th, @8:00pm - 11:50PM
VIGILIA
Sat, May 26th, @5:00pm - 07:00PM
Reunión de Varones
Sun, May 27th, @2:30pm - 06:00PM
Reunión General
Que edad tienes?
 
Visitors: 4421081
© 2012 IGLESIA VERBO CANADA
Design: Reinhard Productions