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“a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre” (Colosenses 1:28).
Madurez espiritual es una de las bendiciones celestiales que es nuestra “en Cristo Jesús”.Nuestro Padre celestial desea que todos Sus hijos desarrollen en esta bendición de madurez. “a fin de presentar perfecto [maduro] en Cristo Jesús a todo hombre” Conforme la gente de Dios es edificada, la meta es que “todos lleguemos a… un varón perfecto [maduro], a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo para que ya no seamos niños…sino que… crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo” (Efesios 4:13-15). Jesús es nuestro Estándar de madurez espiritual. El Señor quiere que estemos madurando a la semejanza del carácter de Cristo. Para que los santos maduren en Cristo se requiere la proclamación de Cristo. “a quien anunciamos… a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre” La verdad acerca del Señor Cristo Jesús es el mensaje que madura a la gente de Dios: “a quien (Él) anunciamos” Necesitamos saber quién es el Señor, qué ha hecho Él y qué quiere hacer en nuestra vida, para que confiemos en Él como nuestra fuente: “de quien todo el cuerpo” (Efesios 4:16).
Las escrituras abundan con tales revelaciones hermosas acerca de Jesús. Él es el Hijo de Dios, divino. “Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios” (Juan 1:34). Él es el Hijo del Hombre, Emanuel, Dios viniendo como hombre. ”Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza…He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel…Dios con nosotros (Mateo 8:20 y 1:23). Él es el cordero de Dios “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). Este Jesús es nuestro mediador, trayéndonos el nuevo pacto de gracia. “Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto” (Hebreos 9:15). Él es nuestro Alfa y Omega, el Principio y el Fin, supliendo todo lo que necesitamos desde el principio hasta el fin. “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin” (Apocalipsis 22:13). Él es nuestro “todo en todos” “Cristo es el todo, y en todos” (Colosenses 3:11). Tales verdades acerca de Jesús son el mensaje máximo para madurar a los santos. |